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ANTECEDENTES GENERALES
El área de estudio se ubica en el extremo noroeste de la Provincia de San Juan comprendiendo prácticamente la totalidad del Departamento de Iglesia; está delimitada por la Cordillera de Los Andes al oeste (límite con Chile); la provincia de La Rioja al norte y este (Sierra de La Punilla-Volcán); el Departamento Jáchal al este y con Calingasta al Sur.
La información bibliográfica existente, sobre las características generales de las formaciones hidrogeológicas presentes en algunas regiones del área de estudio, fue recopilada en base a datos generales sobre las características de los mismos. Específicamente, se cuenta con información por una parte del Centro Regional de Agua Subterránea (C.R.A.S), "Explicación del mapa Hidrgeológico de la Provincia de San Juan, junio de 1986", "Investigación Hidrogeológica en el Valle de Iglesia, noviembre de 1982", "Síntesis del Conocimiento de los Recursos Hídricos Subterráneos de la Provincia de San Juan (Adhesión: XI Congreso Geológico Argentino) Relatorio de Geología y Recursos Naturales de la Provincia de San Juan, Septiembre de 1990", "Termas de Pisamanta y Alrededores Síntesis sobre Origen, Caudales y Calidad, agosto de 1994".
Por otra parte, existe información más detallada sobre la calidad, recargas y descargas de los recursos hídricos subterráneos se encuentra desarrollada en el punto 4.2 de este anexo.
AREA DE ESTUDIO
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| | Valle de Iglesia
Con relación a los estudios de orden hidrogeológico cabe destacar que tanto el área de Estudio como la provincia se caracterizan por poseer sistemas montañosos de rumbo norte-sur limitados, en la mayor parte de los casos, por fallas de igual orientación que definen áreas deprimidas o valles intermontanos, en general elongados en sentido meridiano.
Estas depresiones o cuencas rellenadas por sedimentos de variada granulometría, litológia y espesor, son alimentadas por cursos fluviales temporarios y/o permanentes constituyendo importantes reservorios de agua subterránea, como por ejemplo el valle de Tulum, asiento de la ciudad Capital y departamentos aledaños.
Así, es el caso de la cuenca del valle de Iglesia que fue investigada desde la óptica de sus posibilidades de desarrollo agrícola y abastecimiento de agua potable a la s comunidades allí asentadas por ello todos los estudios realizados priorizan esa línea de investigación y los datos sobre caudales de ríos, manantiales, arroyos existentes solo registran la información que permite resolver los requerimientos de la población.
Ello hace que la información resulte insuficiente al momento de querer conocer algunos aspectos que resultan importantes para la actividad minera.
El valle de Iglesia es una depresión intermontana que se encuentra al noroeste de la ciudad de San Juan, a unos 200 Km de distancia aproximadamente.
A base de geoeléctrica y perforaciones se definió, en forma tentativa la geometría y características geológicas de la cuenca de agua subterránea como así también la distribución y espesores de los de los materiales que integran el relleno de la misma.
La cuenca de agua subterránea es de forma alargada en dirección norte-sur, tiene 40 km de longitud y un ancho promedio de 4,8 km, resultando un área de 190 km2.
En el ámbito de ésta se determinaron zonas de espesores de relleno aluvial saturado variable, entre 50 y 100 metros.
También se delimitó una zona denominada de tránsito de agua subterránea, ubicada al este de aquella, que se caracteriza por las irregularidades topográficas que presenta la base hidrogeológica terciaria.
- Basamiento Hidrogeológico
Se han detectado tres unidades geológicas que constituyen el basamiento hidrogeológico y afloran en el sector oeste y este del valle (ver Tabla 6.4-1).
El Paleozoico se desarrolla en el ámbito cordillerano y precordillerano y litológicamente está integrado principalmente, por rocas sedimentarias (grauvacas, lutitas, areniscas, etc.) compactas de colores oscuros, e ígneas (granitos, granodioritas, basaltos, etc.); en general se consideran impermeables.
El Terciario se distribuye en el sector central y este del valle, y esta integrado por sedimentitas clásticas de grano predominante fino y de ambiente continental, que localmente presentan materiales volcánicos y de composición dacítico-andesita (aglomerados y conglomerados), constituye la base hidrogeológica de la cuenca.
Completan el cuadro geológico los depósitos fluviales de edad cuaternaria, que integran el relleno de la depresión de Iglesia y están formados por materiales finos (arena, limo-arcilla). En ella se alojan los acuíferos más importantes de la zona.
De acuerdo al estudio "Investigación Hidrogeológica en el Valle de Iglesia, Provincia de San Juan", realizado por el CRAS. , noviembre de 1982, y a la figura del mencionado estudio (ver lámina 2), se puede observar que en los cortes geofísico-geológicos , existe una depresión central en donde se registra la máxima profundidad de la base impermeable, a partir de la cual se define un levantamiento de la misma en forma gradual hacia el oeste y brusco hacia el este, dando como resultado una configuración asimétrica. Precisamente esta zona de máxima depresión se corresponde con la cuenca de agua subterránea.
Al este de la cuenca de agua subterránea los cortes V-V=, IX-IX=, muestran que la base tiene una topografía irregular y se encuentra, en general, a profundidades inferiores a los 50 m. Se trata de cañadores erosivos elaborados en sedimentitas del Terciario y representan desde el punto de vista hidrogeológico, las principales vías de circulación de agua de la cuenca subterránea ubicada al oeste y la zona de descarga final del valle situada al este, en la zona de Colola.
- Relleno Aluvial
Esta unidad hidrogeológica se ha registrado con espesores variables en todos los cortes geofísicos-geológicos (ver lámina 2). La constituyen esencialmente los sedimentos cuyo tamaño varía entre bloque y limo-arcilla con predominio de la fracción grava; ello hace que la respuesta eléctrica varíe ampliamente (10-1600 ohmios x m).
El pase aluvión seco-saturado en los cortes se determinó a base de la perforación VI-1 realizada por el CRAS (1974) en coincidencia con el sondeo V30, cotas de las zonas de descarga de agua subterránea y datos de profundidad del nivel de agua de pozos existentes en el área.
Ello permitió trazar el límite de la cuenca de agua subterránea y las principales de circulación hacia Colola. La cuenca así definida posee un área de 190 km2, es elongada en dirección norte-sur, tiene 40 Km de largo y un ancho promedio de 4,8 Km aproximadamente, los que determinan un volumen saturado de 9792 Hm3.
- Areas Emplazadas
De la Cordillera Frontal desciende una planicie de suave pendiente apenas interrumpida esporádicamente por pequeñas lomas, testigos de un nivel de glacis desaparecido. Con un drenaje precario y una gran uniformidad de materiales en superficie, constituye un magnífico ejemplo del modelado resultante del escurrimiento matiforme aún actual, herencia de un pasado geológico de caracteres morfoclimáticos semejantes a los presentes.
En los llanos de Mondaca y en las proximidades del oasis de Tudcum y Angualasto abundan las lomadas, alargadas de Este a Oeste, que constituyen el glacis superior elaborado sobre las areniscas Terciarias. Estas areniscas han conservado vistosas formas las estructuras de plegamientos de gran radio de curvatura o de bloques basculados, sumamente disectados y recubiertos por una pequeña capa de arcillas y clastos angulosos muy poco rodados de glacis.
En el borde oriental el río Blanco ha elaborado dos terrazas fluviales. La superior se halla cubierta por una potente capa de limos (5 a 6 metros de espesor) de suerte que sobre ella se han instalado los cultivos. La terraza inferior se conforma de material aluvional fino.
- Planicies de Llanos y Llanuras
Entre las cadenas montañosas a que se hizo referencia se emplazan planicies elevadas formadas por camadas de rodados y de arenas debidas al transporte glacifluvial. Son los llanos. De sur a norte, en el ámbito de la cuenca distinguimos: el llano de Los Médanos (3.150 m.s.n.m.) que acompaña al río Blanco y a la Precordillera hasta el curso medio del río de La Palca y, río por medio, el llano de Los Hoyos (3.200 m.s.n.m.). Hacia el norte un amplio llano sigue al río Blanco desde el pie oriental del Cordón de La Brea continuándose al naciente con los llanos de la Pampa de Ranchillos, Fandango y Chaparro. En el extremo norte de la cuenca, enmarcados por la Cordillera frontal y las cabeceras occidentales del río Blanco, se entienden los grandes llanos del Potro.
- Los Valles
Todo el conjunto de montañas, áreas englazadas y planicies están surcado por valles de diferentes tipos y formas, por su amplitud y profundidad. El valle del río Blanco es encajonado y profundo, mientras que los valles del pie oriental de la Cordillera Principal son longitudinales y abiertos, como el Valle del Cura y el Valle del río de la Sal. Los transversales, que cortan la Cordillera Frontal son antecedentes, generalmente profundos y sumamente angostos debidos al trabajo de erosión retrocedente. El ejemplo más notable lo constituye el río de la Palca, que corta los llanos de los Médanos y de Los Hoyos, en profundidades medias entre los 800 y los 1.000 metros. Mientras que en el límite este como al oeste de la cuenca la conexión en el desarrollo y evolución de los valles es neta y visible, en las sierras del centro, el trabajo erosivo en las dos pendientes del cordón de la Brea, determina valles cortos, paralelos y desconectados.
Termas de Pismanta
Investigaciones hidrogeológicas realizadas por el CRAS en los años 1974 y 1981, permitieron establecer que las vertientes termales que afloraron en la localidad de Pismanta, presentan características que las diferencian de las fuentes termales de la zona.
Estas diferencias, desde el punto de vista geológico tienen dos hipótesis en cuanto al origen de las vertientes termales.
La primera de ellas, aceptada mayormente por la bibliografía específica, supone que parte de las meteóricas infiltradas en el aluvión cuartiario al pie de la cordillera penetra en las sedimentatitas permeables terciarias (areniscas), circulando por las mismas hasta profundidades suficientes como para adquirir termalidad debido al gradiente geotérmico. Luego ascenderían rápidamente utilizando como canales de migración las fracturas existentes en las rocas terciarias y generando los manantiales conocidos. Esta hipótesis se apoya también en el hecho que las vertientes se localizan en un sector reducido del valle y afectado por fallamientos muy recientes.
Otras hipótesis contempla la posibilidad de que sean aguas juveniles provenientes de algún núcleo magmático profundo, y que llegan a la superficie aprovechando fracturas. No se ha tenido información acerca de algún cuerpo magmático profundo de corta edad geológica ni de la edad del agua aflorante como para apoyar o descargar esta teoría.
Los pozos termales investigados en Pismanta, comprobaron que el agua termal esta contenida en los niveles areniscosos de edad terciaria. Se infiere que ésta circula por dichos niveles desde la zona de recarga (cordillera Frontal) hasta la zona de descarga (Termas) y que al hacerlo gana profundidad y temperatura (gradiente geotérmico) hasta que asciende rápidamente en las zonas de dislocación tectónica de Pismanta, revelada en detalle por Eder y Wetten (1975), mediante instrumental. Dichos autores concluyen que "Precisamente en Pismanta, los efectos de esta dislocación son notables ya que las capas terciarias originalmente horizontales poseen valores angulares que varían desde pocos grados hasta la vertical. Igualmente el rumbo de los estratos cambia en cortos trechos adoptando direcciones que a veces llegan a encontrarse".
En las termas de Centenario, Rosales y Poblete probablemente las condiciones geológicas sean similares.
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