PROVINCIA DE LA RIOJA - RECURSOS HIDRICOS



AGUAS SUPERFICIALES

INTRODUCCION

En forma preliminar a este capítulo, cabe mencionar que la secuencia con que son tratados los temas no está ni puede estar predeterminada, ya que la información recopilada tiene alcances referidos a las necesidades de los estudios particulares.

Para la descripción hídrica del área de estudio de la provincia de La Rioja, se cuenta con dos estudios específicos: uno pertenece al Valle del Río Bermejo y el otro pertenece al Valle de Famatina- Chilecito, ambos realizados por Mario V. J. Socic entre los años 1971 y 1972. Por lo anterior, con el objeto de generar descripciones fidedignas, la información se presenta, en general, separada para cada valle, lo que permite obtener un mayor detalle de las características particulares de cada lugar.

El presente trabajo tiene carácter descriptivo, con la finalidad de conocer la ubicación, magnitud y calidad del recurso hídrico superficial y subterráneo a la fecha, por lo cual, se han omitido algunas de las referencias de Socic asociadas directamente al momento en que realizó sus observaciones.

ANTECEDENTES GENERALES

El área de estudio se encuentra en la Región Noroccidental de la Provincia de La Rioja, ocupando íntegramente la cuenca del Bolsón de Jagüé y parcialmente las cuencas del Valle del Río Bermejo y del Valle de Famatina - Chilecito.

Hacia el norte, el área de estudio esta limitada por la Sierra del Veladero, el cerro Cenizo y el cerro de la Cruz; hacia el este está limitada por la Sierra de Famatina, incluyendo en su extremo sur la falda oriental de dicha sierra y los poblados de Famatina, Chilecito y Sañogasta; hacia el sur, el área está limitada por la Sierra de Maz, la Sierra de Umago y el poblado de Villa Unión; y hacia el este por la Sierra de la Punilla. En términos de ubicación cartográfica, el área de estudio se ubica entre los paralelos 67º20' O y 69º70' O y entre los meridianos 24º 60' S y 26º 70' S.

El Valle del Bolsón de Jagüé, que es aportante al Valle del Río Bermejo, se encuentra en el sector noroccidental del área, mientras que el último mencionado se ubica en el centro del área de estudio entre las Sierras de Famatina al este, y las Sierras de Toro Negro y Filo del Aspero al oeste, corriendo de norte a sur. Por su parte, el Valle de Famatina - Chilecito se ubica en el sector suroriente del área de estudio, en la falda este de la Sierra de Famatina.

En general, los límites del área de estudio y de las cuencas interiores están definidos por divisorias de aguas de cordones montañosos, que en su mayoría corren de norte a sur. Sin embargo, por el norte el área de estudio se cierra en divisorias de agua. Por el sur, el límite del área corta a los valles del Río Bermejo y de Famatina - Chilecito. Esto último ha generado que partes del estudio consideren una extención mayor a la propuesta para el estudio, ya que los recursos presentes al interior del área forman parte de cuencas hidrogeológicas que son explotadas tanto al interior como al exterior del área.

La Figura 4.1-1 presenta un plano con la información hídrica existente.

Datos Meteorológicos con Relevancia Hidrológica

Tal como se menciona en el capítulo de clima y meteorología, las condiciones climáticas del área de estudio se caracterizan por la escasez de lluvias (aproximadamente 80 mm anuales) y por temperaturas comprendidas entre la isoterma media de verano de 24 - 25 °C y la isoterma media de invierno de 8 - 9 °C. Existen notables variaciones climáticas desde el fondo del valle hasta las elevadas cumbres, distinguiéndose el benigno del valle y elevaciones menores y el de las alturas donde el clima es más riguroso.

La región se caracteriza por presentar un invierno seco y frío; en las partes altas de las sierras las nevadas son frecuentes y suelen cubrir las quebradas. La primavera es seca, con temperaturas agradables, registrándose en los valles lluvias reducidas a partir de noviembre. El verano es caluroso con aumento de las lluvias que son cortas y torrenciales en los meses de enero y febrero, originando crecientes cuya duración es variable. El otoño es seco con temperaturas agradables. Se trata pues de un clima continental, templado cálido, semiárido a árido, característico del noreste argentino.

La temperatura en los valles durante el día es generalmente alta, sobrepasando en el verano muchas veces los 35ºC, mientras que en las zonas altas la temperatura diurna es baja por los fuertes vientos que soplan constantemente.

En la parte baja de la región, donde se encuentran las estaciones de observación, el valor anual como precipitación uniforme es del orden de los 65 mm. En la parte alta de la región, donde interesa en mayor medida la posesión de los valores pluviométricos, no hay información de ninguna especie. Marchetti (1966) por comparación con otras zonas de características similares en su aspecto topográfico y climático, establece que la precipitación promedio puede ser del orden de 130 mm anuales. Efectivamente, en Punta del Agua, situada a 32 km de Jagüé y a 2.600 m sobre el nivel del mar, en el período 1941 al 1960 se alcanzó un valor promedio de 148,5 mm anuales. En Aicuña, situada a 1.700 m.s.n.m. se registró un promedio anual de 122,5 mm, aunque para un período corto.

Por otro lado, en Chilecito el promedio anual de precipitaciones en el período comprendido entre los años 1902 y 1958, es de 178,8 mm. Durante el invierno las precipitaciones son lloviznas ocacionales que duran varios días sin formar crecientes. De enero a marzo el clima es cálido seco, de abril a septiembre muy seco y de octubre a diciembre cálido muy seco.

Durante el invierno se producen nevadas en las altas cumbres que originan una cobertura de nieve que a los pocos días desaparece, excepto en los Nevados de Famatina donde existen campos de nieve que duran muchos meses y son fuente de alimentación de los ríos de la región. En las cumbres más altas de los Nevados de Famatina se distingue prácticamente un fenómeno diario durante el verano, ya que estas se comportan como condensadores de humedad, por lo cual desde temprano comienzan a cubrirse de nubes que luego por la tarde o la noche, cuando baja la temperatura, se precipitan en forma de lluvia o granizo, para aparecer al día siguiente completamente despejadas.

Además, se debe destacar que la evapotranspiración del valle es elevada y que existen diferencias de valores en cada una de las áreas con características geológicas propias.

DESCRIPCION DE LOS RECURSOS HIDRICOS SUPERFICIALES

Sector del Valle del Río Bermejo y Bolsón de Jagüé

El colector principal de la cuenca del Valle del Río Bermejo es el río mencionado, también llamado Vinchina, que hacia aguas abajo pertenece al sistema del Río Desaguadero. Su curso, que es permanente, se origina en parte por las numerosas vegas de sus márgenes, por el Río de La Troya, el Río Grande de Valle Hermoso, y por los numerosos ríos de carácter temporario de las faldas de las sierras circundantes.

Actualmente, la continuidad de la corriente hacia aguas abajo se encuentra rota en ciertos tramos del gran colector, el cual lleva diversos nombres: Bermejo, Desaguadero, Salado y Colorado, desembocando finalmente en el Océano Atlántico. Aunque en tiempos geológicos más o menos recientes ha sido efectivo su desague hasta el océano. En la región no existen ríos caudalosos.

Las aguas del Río Bermejo son captadas para riego de Villa Castelli, Villa Vinchina, Villa Unión y Los Palacios, pasando únicamente las aguas de crecientes hasta San Juan. Los diques niveladores de Villa Castelli, Los Colorados y de Las Peñas reunen el caudal superficial del Río Bermejo, que según aforos de Socic M. alcanza un caudal del orden de los 2.200 l/s.

Al sur de Vinchina, el Río Bermejo recibe por su margen izquerdo los ríos temporarios que desaguan la vertiente noroccidental de la Sierra del Famatina y además, el Río Grande de Valle Hermoso; y por el margen derecho, algunos ríos que vienen de las cumbres de los Colorados y Filo del Espinal y el Río de la Troya. Turner (1946) menciona que las aguas del Río Grande de Valle Hermoso, en épocas de crecimiento, llegan hasta la latitud de Los Pozuelos para desaparecer por infiltración; por excepción alcanzan superficialmente al Río Bermejo. Por su parte, ninguno de los ríos de la falda occidental de la Sierra del Famatina alcanzan superficialmente al Río Bermejo.

Al sur de Los Cerrillos, el Río Bermejo se hace curso de agua permanente debido a vegas que le suministran variados caudales que son cortados para riego en Villa Castelli. Entre esta última localidad y Villa Unión llegan con cauce seco al Río Bermejo, desde la Sierra de Famatina, los ríos Potrero Grande, Tiaguás, Colorado y Punta del Agua; y por el poniente, entre otros, el Río de Maz. Todos con agua en los tramos superiores y, de acuerdo con los tramos altamente permeables de sus cauces, las corrientes se pierden y no alcanzan al colector principal de valle.

Socic realizó prácticamente aforos expeditivos de todas las aguas superficiales del valle, observando que muchas de ellas se pierden en los fanglomerados de pie de monte, circulando por el subsuelo hacia la parte baja del valle, donde resurgen en forma de vertientes.

El río de La Troya con un caudal de 1.107,5 l/s (A. y E. período 1937/47), es el resultado de la descarga de las aguas subterráneas del Bolsón de Jague, mediante las vertientes de Puesto Viejo. Por su parte, al acuífero del Bolsón de Jagüé descargan sus aguas los ríos Colorado, Umango, Río Jagüé, que hacia aguas arriba toma el nombre de Río Bonete, y el Río Potrero Grande. Para estos ríos excepto el último, que nacen desde el altiplano ubicado a más de 4.000 m sobre el nivel del mar, no se cuenta con información de caudales.

La Tabla 4.1-1 presenta un resumen de aforos realizados por Socic M. en dicho sector, mientras que la Tabla 4.1-2 presenta mediciones de caudales de estriaje realizadas en distintas fechas y años y recopiladas también por Socic M. Las Tablas 4.1-3 y 4.1-4 presentan un detalle de los caudales medidos por Socic M. en arroyos y ríos del sector.

Por otro lado, la ex-empresa Agua y Energía Eléctrica Sociedad del Estado (AEESE) ha realizado aforos continuos en el río Bermejo, aguas arriba de la liocalidad de Vinchina, entre los años 1966 y 1980, obteniéndose como promedio de los 14 años de medición un caudal de 1.237 l/s. El mínimo promedio anual alcanzó a 928 l/s mientas que el máximo alcanzó 1.726 l/s. En la Tabla 4.1-5 se presenta los caudales medio anuales del período con muestreos como también los caudales máximo y mínimo diarios para cada año muestreado.

La crecida registrada de mayor intensidad alcanzó un caudal medio diario de 59.000 l/s; sin embargo, el mayor caudal espontáneo alcanzó a 1.470.000 l/s (febrero 1958, en el Dique Los Colorados), mientras que las crecidas normales alcanzan caudales del orden de los 50.000 l/s.

Por su parte, la Tabla 4.1-6 presenta los caudales medios mensuales registrados en el período de muestreo, los cuales indican que en septiembre se presenta el caudal más bajo (1.031 l/s) mientras que en febrero se presenta el caudal más alto (1.876 l/s).

Sector del Valle de Famatina - Chilecito

Este sector está comprendido por tres valles paralelos a la Sierra de Famatina, con orientación notre - sur. Estos son el Valle de Guanchín, el Valle Famatina - Chilecito y el Valle Antinaco - Los Colorados. Los dos primeros se ubican al interior del área de estudio y descargan sus aguas al tercero por su extremo sur.

Los cursos de agua de este sector, que en general atraviesan los valles antes mencionados de oeste a este, pertenecen al sistema hidrográfico de los ríos interiores sin derrame al mar de la falda sureste de la Sierra de Famatina. Esta sierra es centro de acumulación de aguas de nieve y lluvias que proporciona los caudales estables que dan vida a las áreas agrícolas de Famatina, Chilecito, Nonogasta y Sañogasta.

En este sector nacen varios ríos y arroyos que dan origen a los ríos Famatina, Durazno y Miranda; estas aguas, que van hacia el este, nunca llegan a los Bajos de Santa Elena o acuífero Antinaco - Los Colorados, área colectora de las crecientes de las sierras de Velasco y Famatina, pues son totalmente captadas para riego.

El Río Famatina con un caudal promedio de 550,2 l/s, para el período 1939 -1957, se forma con los ríos Amarillo, del Marco y Achavil, y es captado para riego en Peñas Negras, pasando con cauce seco frente a Carrizal, Plaza Nueva, Plaza Vieja y Guandacol, donde tuerce su curso NS hacia el E entrando en la Quebrada de Capayán, para desembocar en varios cauces sobre un gran abanico aluvial que derrama las aguas de crecientes hacia los Bajos de Santa Elena.

Por otro lado, los aforos de AEESE en el río Famatina entre 1941 y 1982 (42 años) indicaron un caudal medio de 782 l/s, siendo el máximo promedio anual de 2.165 l/s y el mínimo de 341 l/s. Por su parte, los promedios mensuales tienen su máximo en febrero con 1.551 l/s y su mínimo en octubre con 532 l/s. La Tabla 4.1-7 presenta los registros anuales de la AEESE y la Tabla 4.1-6 presenta el detalle de los promedios mensuales.

El río Durazno se forma con el Río del Oro o Amarillo y el Río Agua Negra y sale del área montañosa en Santa Florentina, donde sus aguas son captadas para riego de la zona de Chilecito. Luego corre con cauce seco por la pronunciada pendiente del abanico aluvial, tomando entonces el nombre del Río de Los Sarmientos; pasa al norte de Chilecito atravesando el cordón Paisman - Chilecito, y luego se dirige en varios brazos hacia el sureste para dejar sus aguas de crecientes en los Bajos de Santa Elena.

El caudal promedio del río Durazno alcanza a 626,8 l/s, para el período 1940 - 1958. Sin embargo, los registros de AEESE entre los años 1941 a 1944 y 1978 a 1981 (8 años en total), presentan un promedio de 1.186 l/s, lo cual se debe al período de crecidas ocurrido durante los últimos cuatro años registrados. En los cuales el promedio anual más alto alcanzó a 1.960 l/s. La Tabla 4.1-8 presenta los registros de AEESE, mientras que la Tabla 4.1-6 presenta los registros de caudales medios mensuales.

El río Miranda, con un caudal medio de 246 l/s, para el período 1952 - 1960, es un torrente formado por los ríos Indurguás y del Alto Blanco. Su corriente es captada totalmente para riego de los predios de Sañogasta, población ubicada a la izquierda de su salida de la quebrada hacia un amplio cono de deyección, donde el cauce principal se dirige en dirección sureste para derramarse en el Bajo de Santa Elena.

Los aforos de la AEESE entre 1968 y 1981 (14 años) presentaron un caudal promedio anual de 531 l/s para el río Miranda, un máximo anual de 1.030 l/s y un mínimo anual de 294 l/s. La mayor crecida del período alcanzó un caudal medio diario de 81.800 l/s. La Tabla 4.1-9 presenta los registros de caudales medio anuales, caudales máximos y mínimos diarios de la AEESE, mientras que la Tabla 4.1-6 presenta los caudales promedio mensuales, donde se observa que el mes de mayor caudal es febrero con 1057 l/s.

Al Valle de Guanchín bajan varios arroyos que nacen en el faldeo suroriental del Nevado de Famatina. Entre otros cabe mencionar el de la Quebrada del Rodado con 71 l/s, el de Pismanta de 11,8 l/s para el período1937 - 1952, el Arroyo de la Quebrada del Manzano de 63 l/s para igual período que los anteriores, el Arroyo de la Cañada de 2 a 3 l/s (apreciación de Socic) y cursos de otras quebradas del Manzano con caudales muy insignificantes.

Resumiendo, se puede decir que el caudal medio permanente del sector del valle ubicado al interior del área de estudio y de prácticamente todo el valle desde Antinaco a Los Colorados, no llega a totalizar los 2.000 l/s, volumen que es totalmente captado para irrigación.

La Tabla 4.1-10 presenta el promedio de los caudales medios anuales de algunos ríos medidos del sector, entre los años 1937 y 1952. La Tabla 4.1-11 presenta los caudales medios anuales de los ríos Durazno y Famatina entre los años 1939 a 1958.

CALIDAD DE AGUA SUPERFICIAL

La mayoría de las aguas superficiales son potables excepto algunas que se caracterizan por exceso de durezas (Río de La Troya y Bermejo). Las Tablas 4.1-12 y 4.1-13 presentan la caracterización química de las aguas superficiales.


Para algunos cursos de agua cuyos análisis permiten utilizar gráficos de Shoeller (1962), se ha obtenido una caracterización de las condiciones químicas según aniones y cationes, la cual se presenta en el la Tabla 4.1-14

Por otro lado, se ha considerado la aptitud para riego de las distintas aguas, empleando el método aconsejado por el Laboratorio de Salinidad del Departamento de Agricultura de los EE.UU. de Norte América, Stramel y otros, 1958. Para ello se determinó la Razón Absorción de Sodio (RAS), definida por la siguiente ecuación:

Haciendo uso de este valor y el de la conductividad específica en micromhos a 25 °C, es posible interpretar la aptitud del agua para riego. Su interpretación permite clasificar los resultados en 16 sectores definidos por los valores del RAS (R), y de contenido salino o conductancia específica (C), obteniéndose una clasificación del agua en base a ellos de la siguiente forma:

AR1:Agua con bajo contenido sódico. Puede ser utilizada en irrigación en cualquier tipo de suelos, con poco peligro de desarrollo de dudosos niveles de sodio intercambiable.
AR2:Agua medianamente sódica. Puede ser utilizada en suelos de tectura gruesa o en suelos orgánicos con buena permeabilidad; pero puede presentarse una apreciable concentración de sodio en ciertos suelos de contectura fina, especialmente en aquellos carentes de buen drenaje.
AR3:Agua con alto contenido de sodio. Pueden producirse niveles de sodio intercambiables en la mayoría de los suelos y requieren un manejo especial de éstos, tales como un buen drenaje y agregado de materia orgánica.
AR4:Agua con muy alto contenido de sodio. Es generalemnte inapta para riego, salvo cuando se toman recaudos especiales, tales como agregado de yeso al suelo.
AC1:Agua de salinidad baja. Puede usarse en riego en la mayoría de los cultivos o en la mayoría de los suelos con poco peligro de que el suelo se salinice.
AC2:Agua de salinidad media. Puede usarse si hay un porcentaje moderado de lavado, cultivo de tolerancia moderada la sal, como ser: papa, maíz, trigo, avena y alfalfa. Puede regarse con este tipo de agua bajo prácticas especiales.
AC3:Agua de salinidad alta. Puede ser usada en suelos con drenaje controlado.
AC4:Agua de salinidad muy elevada; puede ser usada sólo en ciertos cultivos y siempre que se sigan prácticas muy especiales.

Los valores RAS y conductividad eléctrica, calculados para 12 muestras superficiales del Valle de Bermejo y para 2 del Valle Famatina - Chilecito, se presentan en la Tabla 4.1-15.

Contaminación Bórica

Según las normas de tolerancia de boratos en las aguas de riego (American Public Health Association Inc., 1955) se considera que el boro en un exceso 2,0 mg/l en aguas de irrigación es dañino para ciertos vegetales, pero otros son afectados seriamente por concentraciones del orden de 1,0 mg/l. Cabe considerar, por otra parte, que el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (I.N.T.A.) considera una buena agua de riego toda aquella cuyo tenor de boro es inferior a 0,5 mg/l.

De acuerdo con los análisis químicos efectuados en los laboratorios de la Dirección de Minería de La Rioja (Tabla 4.1-12) el Río de La Troya tiene un contenido de boro de 2,165 mg/l, resultante de la mezcla de diferentes tipos de aguas del área de las vertientes de Puesto Viejo, donde nace este curso de agua, que además es causante de los aportes de boro a las aguas subterráneas de la cuenca del Río Bermejo.

La muestra del río Pelotas contiene 1,600 mg/l, lo que equivale a tres veces más del tenor tolerable de I.N.T.A. Las aguas del Río Bermejo en el dique de Villa Castelli alcanzaron un valor de 2,354 mg/l en tanto que en el dique de Los Colorados, próximo a Villa Unión se determinó una concentración de 1,035 mg/l.

En general, los análisis existentes revelan terminantemente que la contaminación bórica proviene del borde austral de la puna. En el trabajo de la referencia se llegó a la conclusión que desde Vinchina hasta Villa Unión el río Bermejo manifiesta una gradual disminución en el tenor del elemento boro por el aporte de las corrientes laterales, tanto superficiales como subterráneas. Por otra parte se suguiere el uso de mejoradores agregados al suelo para fijar el boro en forma insoluble a partir de aguas que lo contengan.

USO DE AGUAS SUPERFICIALES

Las características regionales, y la conjunción de factores climáticos y orográficos, permiten el desarrollo de ciertos recursos naturales que con una racional explotación pueden constituir fuente de riqueza y trabajo en el oeste riojano.

El agua interviene principalmente en la actividad económica del valle. Las aguas superficiales que son algo más abundantes en relación con otras regiones de la provincia no son aprovechadas totalmente. Como ya se mencionó, existe un gran número de cursos de agua en el faldeo occidental del Famatina que se pierden en los terrenos permeables de los abanicos aluviales. El Río Grande de Valle Hermoso, situado en el área septentrional, también se pierde por evaporación e infiltración en las amplias playas de su curso divagente, donde la fuerte evaporación provoca salinización de las aguas finales.

Los usos del recurso son irrigación y bebida. Las principales obras de captación corresponden al dique derivador en Vinchina, dique nivelador en Villa Unión y obras de riego con toma libre en Villa Castelli.

Además, se han realizado obras de defensa en el Río Bermejo ya que constituye una permanente amenaza en épocas de crecidas para los terrenos ribereños debido a las fuertes pendientes que tienen y que aumentan el poder de arrastre y erosivo de sus aguas.

Existen interesantes perspectivas para electrificar el valle mediante la construcción de usinas hidroeléctricas en distintos ríos. Corresponde mencionar por su importancia y caudal el Río de la Troya, que podría generar electricidad para una amplia zona del valle. Se tiene información de que en la década del 70 funcionaba una pequeña instalación hidroeléctrica que no aprovechaba totalmente el agua del río y surtía de electricidad a la población de Vinchina.

La agricultura que depende del agua y de los factores edáficos, climáticos y humanos, es la principal actividad del valle que hace uso de las aguas superficiales. El cultivo de la vid se destaca en primer lugar por la superficie que cubre.




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