| | Prehistoria
Diversas tribus habitaron el territorio Quebradeño.
Omahuacas: Constituyeron el grupo indígena culturalmente más importante de los que habitaron la provincia de Jujuy, asentados en la región norte, en la Puna y quebrada de Humahuaca. Fueron un conjunto de tribus que formaron una unidad étnica de indígenas agricultores, pastores y guerreros con alto sentido religioso.
Mantuvieron relaciones comerciales con otros pueblos de la Puna y de San Pedro de Atacama (República de Chile); los objetos eran trasladados en caravanas de llamas cargueras que llevaban los productos de una zona a otra, uniendo así el Pacífico con la selva del Chaco.
En la Quebrada de Humahuaca se han encontrado objetos de cerámica y metal pertenecientes a la cultura Tiahuanaco, provenientes de este intercambio comercial.
Es posible que también hubieran ingresado artículos de lana y madera, pero el clima húmedo no permitió su conservación hasta nuestros días.
Poseyeron una cultura propia, de elementos particulares y estilos cerámicos definidos, pintados con líneas negras y lunares blancos sobre el fondo rojizo de la pieza. A esta cerámica se la denomina "Isla".
Se encontraron numerosas parcialidades, siendo las más conocidas los Omahuacas, Tilcaras, Purmamarcas, Tilianes y Jujuyes. Se extendían desde el actual San Salvador de Jujuy hasta Bolivia.
La toponimia nos revela que muchas localidades han tomado los nombres de las tribus. Fueron agricultores con cultivos de tipo incaico en terrazas con acequias larguísimas y represas para el riego. Se cultivaba a orillas de los ríos buscando zonas bajas por ser menos frías, paralelamente se trabajaban terrenos en lugares más altos para poder sembrar en forma extensiva. Son destacables los de Rodero, Coctaca y Alfarcito, donde cada lugar superaba las 2.000 ha.. Para mejorar la calidad de la tierra se utilizaba como abono el guano de llama, la que domesticaron, y utilizaron cuero y carne de vicuñas, guanacos y venados.
El maíz fue el elemento principal de su alimentación. También cultivaron el zapallo, el cayote, la quinoa y distintas variedades de papa (runa, collareja, overa, cuarentona y lisa). El trabajo agrícola era puramente manual.
Las viviendas de planta cuadrangular fueron de piedras trabajadas con alta precisión. A lo largo de toda la Quebrada, desde Volcán hasta la Quebrada de La Cueva, al norte de Iturbe, encontramos muchos Pucarás, construidos en lugares altos donde se concentraba la población por su facilidad de defensa en caso de ataque.
Los Pucarás se ubicaron estratégicamente para la defensa militar, estableciendo una línea ininterrumpida entre Hornaditas, al norte de Humahuaca y Huichaira, frente al actual pueblo de Tilcara. Servían también para el control de los cruces naturales de los caminos que conectaban a los pueblos, el tránsito de personas y de las caravanas de animales.
Poseyeron influencia andina y amazónica por ser la Quebrada de Humahuaca lugar de intercambio comercial en los distintos estadios regionales de organización productiva.
La necesidad de sal que tenían los pueblos del este y los intereses en madera de los pueblos del oeste son resueltos a través de este paso natural.
En el sistema económico regional no se usaba la moneda, siendo el trueque el modo establecido.
Creencias: Se sabe muy poco sobre las creencias de los antiguos pobladores de la Quebrada. No se han encontrado templos ni construcciones ceremoniales. Es probable que se hallan realizado cultos a la tierra como la Pachamama, a los ojos de agua, a los cerros y a los fenómenos naturales.
Estos cultos, que al practicarse dejan muy pocos rastros, pudieron tener ídolos de madera que no se han conservado.
Etapa Incaica, Etapa Prehispánica
Entre los años 1400 y 1530 después de Cristo, la zona se encuentra influida por la Cultura Incaica, quienes provenían del actual Perú, en una expansión de tipo económico realizando intercambios de productos zonales y sometiendo a los grupos por medio de tributos en tiempo y trabajo para el Incario.
De este sistema de servicios surge la mezcla y despersonalización de las etnias. Sin embargo, se adoptaron muchas de las costumbres y progresos técnicos en agricultura como terrazas y sistemas de riego.
Implementaron postas de recambio y sistemas de transferencia de información, los chasquis, utilizados hasta fines del siglo XIX por los españoles.
Esta expansión de tipo económico cultural llegó hasta la actual región de Cuyo, quedando trunca a la llegada de los españoles con su conquista y colonización.
Período Hispánico
1535. Descubrimiento de la región.
La primera vez que los españoles transitaron la Quebrada jujeña, fue cuando pasaron las huestes de la expedición de Diego de Almagro.
Tras fundar el Virreinato del Perú, las tropas se dirigieron a explorar las tierras chilenas. Una fila buscó el paso hacia el Pacífico bajando por la Cordillera Oriental hasta la Quebrada de Humahuaca y luego tomaron por la Quebrada de Purmamarca para alcanzar la Cordillera de los Andes, logrando su objetivo.
En su tránsito, descubrieron las parcialidades omahuacas, con las que se enfrentaron en pequeñas escaramuzas sin mayores consecuencias.
1540. Organización Indígena Colonial
Aproximadamente en 1543, se reúne la famosa Confederación capitaneada por el cacique diaguita Juan Calchaqui. Reunió a tribus omahuacas, casabindos, atacameños, cochinocas y del este a los chiriguanos, para guerrear contra los españoles. De allí que los españoles llamaron a todos éstos "naciones de indios de guerra".
Tras la fundación de Salta, Hernando de Lerma, colonizador del Norte argentino, trata de hacer efectivo su poder sobre la región. Entrega a los omahuacas en una primera Encomienda al español Martín Monge, quien al morir es sucedido por Juan de Villanueva.
Los caciques en este periodo eran Quipildor, Viltipoco y Tolay. Para esta época la población indígena contaba con 800 almas y asistencia espiritual del sacerdote Rodero.
Ya a fines del S XVI, Humahuaca contaba con un "tambo", voz quechua que indicaba posada para alojar viajeros.
Los Tilcaras fueron pacificados y tomados en Encomienda por Argañaraz, quien luego fundó San Salvador de Jujuy.
Los Purmamarcas también pacificados por Argañaraz, y Encomendados a Bartolomé Quintana.
Todos los pueblos fueron convertidos a la religión cristiana. Los aborígenes también encomendados a españoles de Jujuy fueron concentrados en "pueblos de indios", conservando sus autoridades naturales los curacas o caciques. Mantuvieron su identidad y organización hasta 1839.
1593. Fundación de San Salvador de Jujuy
Tras dos intentos fallidos se produce la Fundación de San Salvador en el Valle de Jujuy, con "jurisdicción hasta la ciudad de Salta por el camino del Perú, hasta la Quebrada que llaman Humahuaca... y por la Banda de Tarija".
En la lucha contra los españoles, presidía las tribus indígenas de la Quebrada el cacique Viltipoco, de la parcialidad Purmamarca, quien tuvo el poder de reunir a los indígenas contra el español. Fue el hombre que truncó las dos primeras fundaciones de Jujuy.
En este episodio hubo también una intervención de un grupo de nativos llamados "churumatas", comandados por su cacique de nombre Laiza.
Francisco de Argañaraz, tras la definitiva Fundación, cayó sobre Viltipoco y lo tomó prisionero. Se aborta así la rebelión indígena y se inicia el pleno dominio español en la Quebrada de Humahuaca..
1810. Período Independentista
Durante la guerra de la Independencia, el destino americano retrocedió 11 veces por la Quebrada de Humahuaca.
Los ejércitos realistas invadieron el territorio argentino y las tropas patriotas la recorrieron durante 15 años en pos de la emancipación. Se la llamó la "pedana sangrienta".
A pesar de la pobreza de la zona, los pueblos quebradeños defendieron por si mismos la patria en un infranqueable muro de contención de los realistas, en la llamada "Guerra Gaucha".
Incontables batallas se sucedieron entre 1811 y 1819, en la Quebrada de Humahuaca, siendo las más relevantes:
Combate de Hornillos: 1 de agosto de 1814.
Combate de Tilcara: 23 de mayo de 1817.
Batalla de León: 19 de mayo de 1817.
Combate de El Durazno: 6 de junio de 1817.
Combate de Uquía: 1 de diciembre de 1817.
Los tres combates de Huacalera: diciembre de 1817.
Combate de Maimará: 21 de febrero de 1818.
Combate de Tilcara: 3 de abril de 1819.
No todos fueron combates, la mayoría fueron escaramuzas con el fin de desgastar al enemigo español. La población y la economía de la quebrada sufrieron efectos desvastadores por estas luchas, quedó despoblada y la mayoría de las familias nativas se trasladaron a los valles y a la puna salteñas, volviendo muchos años después.
La separación del Alto Perú, significó un quiebre y una desorganización del sistema económico, por romperse las relaciones comerciales establecidas desde siglos atrás.
En 1825, por los intentos expansionistas del mariscal boliviano Santa Cruz, se declaró la guerra a Bolivia, y nuevamente la Quebrada se vio asolada por la lucha. De este período se recuerda la Batalla de Negra Muerta en Iturbe.
Se logró el objetivo de establecer el libre comercio con Perú y Bolivia. En este período la posesión de la tierra era comunitaria hasta el dictado de la ley de enfiteusis, por la que el estado entregaba las tierras con la condición de que sean trabajadas a cambio de una suma anual. Se trató de favorecer a los naturales para que conservaran sus territorios y parcelas.
1820. Período de Organización Nacional
En 1834 la Provincia de Jujuy logra su autonomía de Salta y comienza su proceso de organización territorial. Hasta 1907, se conforma el mapa de Jujuy con la organización en departamentos.
Los decretos de conformación departamental se realizaron en las siguientes fechas:
Cochinoca: El 13 de noviembre de 1899, por Ley Nº 537, se establecieron los límites departamentales de la provincia de Jujuy.
Tilcara: 13 de noviembre de 1899, fue configurado como departamento con la sanción de la Ley Nº 537, firmada por el Presidente de la Legislatura Provincial Manuel Padilla.
Hacia fines de 1800 la quebrada volvió a ser transitada por arrieros de vacas y mulas que buscaban pasturas, especialmente de alfalfa. Las rutas comerciales comenzaron a cambiar dando la espalda a Bolivia y mirando a Buenos Aires.
Se tendieron las primeras líneas de telégrafo y correo hacia la Quiaca. En el año 1860 por una nueva ley se permite la compra directa de la tierra al Estado, favoreciéndose a pocas familias las cuales se quedaron con la posesión de la mayor parte de la quebrada, por ejemplo, los Alvarez Prado.
1900. Período Contemporáneo
Tumbaya: Se establecen los límites departamentales el 14 de noviembre de 1936, por Ley Nº 1269 de la Legislatura Provincial. Firma la mencionada Ley el Secretario Oscar Basavilbaso.
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| ORGANIZACION POLITICO-ADMINISTRATIVA
Los departamentos involucrados en el Area de Estudio son Cochinoca, Humahuaca, Tilcara y Tumbaya y se estructuran como Municipalidades y Comisiones Municipales, a saber:
El Departamento Cochinoca está organizado en base a la Municipalidad de Abra Pampa y la Comisión Municipal de Abralaite. Está integrado por la localidad de Abra Pampa y los parajes Abralaite, Abra Pampa, Agua Chica, Agua de Castilla, Lumara, Quebraleña, Quera, Rumicruz, Sayate, Tabladitas y Ugchara.
El Departamento Humahuaca tiene dos municipios, el de Humahuaca y el de El Aguilar- Veta y dos Comisiones Municipales, la de Hipólito Yrigoyen y la de Tres Cruces. Está integrado por las localidades de El Aguilar, Humahuaca, Tres Cruces, Uquía, Hipólito Yrigoyen y Coctaca y por los parajes de Aparzo, Azul Pampa, Calete, Casa Grande, Casillas, Chaupi, Rodeo, Chorcán, Chorrillos, Chucalezna, Cianzo, Coctaca, Coraya, Cóndor, Cueva, El Aguilar, El Portillo, Esquinas Blancas, Hornaditas, Humahuaca, Iturbe, La Cueva, La Peña, La Poma, Miyuyoc, Moldes, Ovara, Palca de Aparzo, Peña Blanca, Pueblo Viejo, Queragua, Rodero, Ronque, San Roque, Tejadas, Ucumazo, Uquía, Valiazo y Vicuñayoc.
El Departamento Tilcara tiene en su estructura a la Municipalidad de Tilcara y las Comisiones Municipales de Maimará y de Huacalera. Integran el departamento las localidades de Tilcara, Maimara, Huacalera y Juella y los parajes Abramayo, Alfarcito, Alonso, Angosto del Perchel, Bella Vista, Cieneguilla, Colonia San José, El Durazno, Hornillos, Huacalera, Huichaira, Juella, La Banda, La Huerta, Maimará, Ovejería, Tilcara, Volcán de Yacoraite y Yaquispampa.
El departamento Tumbaya está organizado en base a tres Comisiones Municipales, la de Tumbaya, la de Volcán y la de Purmamarca. Está integrado por las localidades de Volcán, Purmamarca, Tumbaya, Barcena y El Moreno y los parajes de Bárcena, Canchayoc, Chañi Chico, Chilcayoc, Ciénaga, Coiruro, Colorados, El Moreno, El Porvenir, Huachichocana, Piscuno, Pozo Cavado, Puerta de Lipán, Punta Corral, Purmamarca, San Bernardo, San José de Chañi, Tres Morros, Tumbaya Grande, Tunalito y Volcán.
DEMOGRAFIA
La mayor concentración de población se encuentra en los valles fértiles de la Quebrada de Humahuaca.
El área en general presenta un crecimiento demográfico sostenido, especialmente en el último período intercensal, excepto en Tumbaya donde se percibe un leve decrecimiento. (Tabla Nº 6.1.2)
Los censos denotan un proceso de urbanización a partir del efectuado en 1960, posterior al crecimiento urbano en el ámbito nacional, notado según el censo de 1947. El proceso migratorio de zonas rurales a urbanas fue superior al crecimiento vegetativo, produciendo un verdadero despoblamiento del campo.
En estas zonas, donde la población es tan escasa, el parámetro de 2.000 habitantes no es válido para diferenciar lo urbano de lo rural. Se denomina urbano a las concentraciones de población más organizadas y con mayor número de habitantes, no necesariamente 2.000 habitantes. Cuando se dice población rural, se refiere al total de los parajes y población dispersa en los alrededores de localidades o centros urbanos.
El Area de Estudio no es homogénea en cuanto a urbanización, ya que Humahuaca es un centro importante con predominio de población urbana, cerca del 70%, en contraposición con Tumbaya donde su población es rural en su totalidad. En una instancia intermedia se encuentra Cochinoca y por último Tilcara presenta altos índices de ruralidad.(Tabla Nº 6.1.3)
El índice de masculinidad indica la cantidad existente de varones por cada 100 mujeres. Este debe tender a 100, cuando el mismo se aleja de ese valor, muestra distorsiones que obedecen a diferentes factores.
El área en general, tiene más mujeres que varones, en concordancia con la provincia, lo que indicaría que los hombres se van a grandes centros urbanos en busca de mejores oportunidades laborales. Sin embargo, es Cochinoca la que presenta un índice de masculinidad mucho más bajo que el promedio de la región, lo que podría indicar que este departamento expulsa población masculina en mayor medida que el resto. Según el último Censo, en Cochinoca aumentó la tasa respecto de la década pasada. En Humahuaca, Tilcara y Tumbaya, se mantiene la tendencia decreciente, propia de zonas donde el crecimiento vegetativo es superior al total. (Tabla Nº 6.1.4)
La particularidad del Area de Estudio, comparada con la Capital y la provincia, es que tiene un mayor número de población de 0 a 14 años, una menor cantidad de población de 15 a 65 años y también un mayor porcentaje de mayores de 65 años. Esta estructura es determinante respecto al índice de dependencia. (Tabla Nº 6.1.5)
Cada poblador generador potencial de ingresos tiene, en el Area de Estudio, poco más de un inactivo. En contraposición en la Capital esa relación se sitúa en alrededor de 0,7 inactivo por cada activo, alcanzando en la provincia el 0,8. (Tabla Nº 6.1.6)
La distribución poblacional revela la historia económica de la población. Hasta 1895, se mantiene el predominio de la quebrada y Puna por su importancia durante el período precolombino, y por haber sido parte del Camino del Inca y vía de comunicación con las comunidades del Alto Perú.
Durante el período independentista, comenzó la emigración a los centros más poblados. En las últimas décadas adquiere importancia la zona de los valles jujeños por las actividades industriales, agrícolas y de servicios.
Las tasas de natalidad en el Area de Estudio, han descendido notablemente en el último período intercensal, aunque con matices. El descenso más brusco se produjo en Cochinoca, alcanzando casi un 20%. El resto del área, en promedio, se asemeja al comportamiento de la provincia. En cuanto a mortalidad también se observa un descenso importante en promedio, destacándose en forma positiva Tilcara con más del 7%, y en el otro extremo Tumbaya con un descenso que no alcanza al 1,5%. (Tabla Nº 6.1.7)
La población del Area de Estudio es, prácticamente en su totalidad, nacida en el país. Se evidencia que el porcentaje de extranjeros apenas supera el 1% promedio, lo cual denota el poco atractivo de la región para atraer foráneos. (Tabla Nº 6.1.8)
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| EDUCACION
El Area de Estudio presenta una elevada tasa de analfabetismo, especialmente Tilcara y Tumbaya, las cuales superan entre tres y cuatro veces a la Capital provincial. Sin llegar a esos guarismos, Humahuaca y Cochinoca también presentan valores elevados. Es necesario destacar el alto porcentaje de mujeres analfabetas con respecto de los hombres, especialmente en Humahuaca, donde la diferencia llega a ser del 500% a favor de los hombres. (Tabla Nº 6.1.19)
El nivel educativo alcanzado por la población de la región es muy bajo, dificultándose aún más el acceso de los pobladores al mercado laboral. El porcentaje que completó el primario supera en promedio el 50%, pero la característica resaltante es que los que completaron el secundario no llegan al 4% de la población de más de 3 años. La población que completó el nivel terciario y universitario es irrelevante. Lo anterior indica el enorme déficit educativo que soporta la región.(Tabla Nº 6.1.20)
La cantidad de alumnos matriculados, si bien no están incorporados los colegios privados, demuestra, a nivel general, que desde el inicio de la formación de los jóvenes existen dificultades para la plena inserción de éstos en el sistema educativo. La matriculación evidencia que existe una gran cantidad de niños que ni siquiera se inscriben en el primario, que los que lo hacen en el nivel medio son un porcentaje mínimo y en el nivel terciario y universitario lo hace un porcentaje insignificante. (Tabla Nº 6.1.21. )
El plantel de docentes guarda correlato con la cantidad de alumnos matriculados. (Tabla Nº 6.1.22)
EMPLEO Y SEGURIDAD SOCIAL
En los departamentos que abarca la región bajo estudio, la población económica activa oscila entre el 54% y el 60% de la población en condiciones de trabajar (tramo de 14 años y más). Los departamentos de Humahuaca y Tilcara se asemejan al promedio provincial, mientras que los de Cochinoca y Tumbaya difieren en porcentajes que no superan en más de un 5% el valor del total de la provincia.
La desocupación se sitúa en torno del 4% y es inferior a los valores de desempleo de la provincia y del departamento Dr. Manuel Belgrano, donde se ubica la capital provincial. En la mayoría de los departamentos bajo estudio, la proporción de ocupados supera los valores prevalecientes en el total provincial. Sin embargo, debe tenerse presente que los datos referidos a ocupación y desocupación corresponden al año 1991 y que, producto de la coyuntura del país y de la crisis de las economías regionales en particular, pueden haber sufrido alteraciones considerables, que los registros sistemáticos no alcancen a captar.
La población económicamente inactiva o no PEA, alcanza valores que rondan el 44%, asemejándose a los prevalecientes de nivel provincial. Esta categoría se distribuye entre jubilados o pensionados, estudiantes y otros sin especificar, con valores para cada subcategoría del orden del 15%, 30% y 55% en promedio respectivamente.
La distribución de la población ocupada según categoría ocupacional, nos permite observar realidades muy distintas. Tanto en el departamento de Cochinoca como en el de Tumbaya, predominan los trabajadores por cuenta propia. No ocurre lo mismo en los departamentos de Humahuaca y Tilcara, donde predominan los ocupados en relación de dependencia. Este contraste se debe fundamentalmente a las distintas estructuras económicas existentes en los departamentos que componen las áreas de estudio y por el peso relativo del sector público como empleador. De todas maneras el peso de la categoría ocupacional trabajador por cuenta propia es de importancia, ya que al menos el 20% de la población económicamente activa se encuentra incluida en ella.
La categoría "trabajador familiar", también tiene una presencia importante en los departamentos que componen la región, en especial en los departamentos de Tilcara y Tumbaya, donde aproximadamente un cuarto de la población conforma este segmento.
En los departamentos analizados, el principal empleador es el sector público, con participaciones que oscilan entre el 60% y el 70%, a excepción del departamento de Humahuaca, donde el 40% de los empleados en relación de dependencia pertenecen a dicho sector, ubicándose levemente por debajo del promedio provincial. En todas las provincias, el peso del sector público sobre la economía, las finanzas y el empleo es de enorme importancia. Sin embargo, esta presencia se limita casi con exclusividad a la burocracia estatal; las administraciones provinciales no actuaron nunca, en rigor, como estados empresarios, pues su tradicional raquitismo las condenó a recurrir al empleo público como único paliativo para hacer frente a la situación social.
Los estados provinciales operan como un sistema no formalizado de seguridad social, generando ocupación para aquellos individuos que la actividad privada no puede absorber. Estos valores superan considerablemente el promedio nacional (17%).
El empleo en el sector privado emplea aproximadamente al 20% del total de ocupados, con máximos en los departamentos de Humahuaca y Tumbaya, cuyos niveles oscilan entre el 30% y el 52%.
En cuanto a Seguridad Social, el análisis del sistema de previsión social abarca dos aspectos: la población cubierta con algún tipo de beneficio y la realización de los descuentos correspondientes a los trabajadores y empleados en relación de dependencia.
Según el Censo Nacional de Población y Vivienda del año 1991, en la Provincia de Jujuy se les efectúo descuentos jubilatorios al 67% de los trabajadores en relación de dependencia.
Esta proporción es claramente diferencial por sectores. En promedio, el sector público efectúa descuentos jubilatorios al 95% de su planta, mientras que el sector privado y el servicio doméstico lo hacen, en promedio, al 57% y 3% respectivamente. Estas diferencias se verifican también al comparar los departamentos entre sí. La proporción de ocupados a los que se les efectúa descuentos jubilatorios oscila entre el 70% y el 83%. Estas cifras pueden resultar engañosas si no se tiene en cuenta que sobre ellas influye el empleo en el sector público, que por su compromiso legal, efectúa descuentos previsionales a prácticamente la totalidad de su planta (92% en promedio). El porcentaje de ocupados pertenecientes al sector privado a los que no se les efectúa descuentos jubilatorios se ubica en torno al 50%, con máximos
en los departamentos de Humahuaca (88%) y mínimos en la jurisdicción de Tilcara (33%). En cuanto a la aplicación de descuentos jubilatorios entre el servicio doméstico, éste registra datos alarmantes, ya que solamente se efectúa este tipo de descuentos al 3%, en promedio, de los ocupados en este sector.
El segundo aspecto que se tiene en cuenta en el análisis de la seguridad social, es la cobertura de la población por algún tipo de beneficio. De la información proveniente del Censo Nacional de Población y Vivienda de 1991, se observa que del total de empleados en el sector público, aproximadamente el 85%, en promedio, de la planta de personal tiene al menos obra social. En el sector privado se observa que, en los departamentos de Cochinoca, Tilcara y Tumbaya, prevalecen aquellos individuos que estando ocupados, no tienen ni obra social ni cobertura médica. La población afectada por esta situación, representa en promedio el 60%. No ocurre lo mismo en el departamento de Humahuaca, donde la proporción de empleados en el sector privado en relación de dependencia que tiene obra social asciende al 75% aproximadamente.
La ausencia de beneficios, derivados de la carencia de obras sociales o planes médicos, alcanzan niveles relevantes en el servicio doméstico, donde los datos dan cuenta que alrededor del 85% de los ocupados en este sector se encuentran en estado de desprotección.
A nivel provincial, la cobertura de salud alcanza al 92%, 58% y 25% de los ocupados en los sectores público, privado y servicio doméstico, respectivamente. (Tabla Nº 6.1.23, Tabla Nº 6.1.24, Tabla Nº 6.1.25 y Tabla Nº 6.1.26).
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