Anterior
|
| |
El valor de índice filtro para el chorlito expuesto al zinc fue superior a 1 en todas las subáreas de las Campañas 1 y 2 (Apéndice A). Además, en algunas de las subáreas ya discutidas para las especies acuáticas en Río Negro, las concentraciones de zinc en la Campaña 1 (RNLV1 a RNLV8, y RNLV12) son extremadamente altas. En estas áreas, los valores de índice filtro para el chorlito oscilan entre 217 y 1038. Por lo tanto, deberían considerarse remuestreos en estas áreas para confirmar las concentraciones. En Río Negro, otras especies ecológicas como la gallareta, la garza y el pato también tienen valores de índice filtro muy superiores a 1, tal como se muestra en la Tabla Nº 4-6.
Tabla Nº 4-6. Subáreas con valores de índice filtro para zinc superiores a valores de referencia para especies terrestres
| Provincia | Area de estudio | Subárea | Campaña | Concentración de Zn (mg/L) | Valor índice filtro
|
|---|
| Garza | Gallareta | Pato
|
|---|
| Río Negro | La Veranada | RNLV1 | 1 | 2,7 | 48,5 | 6,2 | 22,6
|
|---|
| RNLV2 | 1 | 3,5 | 62,9 | 8,0 | 29,3
| | RNLV3 | 1 | 1,3 | 23,4 | 3,0 | 10,9
| | RNLV4 | 1 | 5,4 | 97,0 | 12,3 | 45,2
| | RNLV5 | 1 | 4,8 | 86,2 | 11,0 | 40,2
| | RNLV6 | 1 | 6,2 | 111,4 | 14,1 | 51,9
| | RNLV7 | 1 | 3,7 | 66,5 | 8,4 | 31,0
| | RNLV8 | 1 | 5,5 | 98,8 | 12,6 | 46,0
| | RNLV12 | 1 | 4,3 | 77,3 | 9,8 | 36,0
| | Mina Gonzalito | RNMG2 | 1 | 0,12 | 2,2 | 0,3 | 1,0
|
|---|
| RNMG3 | 1 | 0,06 | 1,1 | 0,1 | 0,5
| | Neuquén | Ciudad de Zapala | NZ1 | 2 | 0,07 | 1,3 | 0,2 | 0,6
|
|---|
| Santa Cruz | Río Turbio | SCRT1 | 2 | 0,07 | 1,3 | 0,2 | 0,6
|
|---|
| SCRT6 | 2 | 0,13 | 2,3 | 0,3 | 1,1
| | SCRT7 | 2 | 0,17 | 3,1 | 0,4 | 1,4
| | SCRT8 | 2 | 0,17 | 3,1 | 0,4 | 1,4
| | SCRT10 | 2 | 0,09 | 1,6 | 0,2 | 0,8
| | SCRT12 | 2 | 0,08 | 1,4 | 0,2 | 0,7
| | Río Pinturas | SCRP2 | 1 | 0,06 | 1,1 | 0,1 | 0,5
|
|---|
| SCRP3 | 1 | 0,08 | 1,4 | 0,2 | 0,7
| | Gobernador Gregores | SCGG2 | 1 | 0,08 | 1,4 | 0,2 | 0,7
|
|---|
| SCGG3 | 1 | 0,1 | 1,8 | 0,2 | 0,8
| | Chubut | Lonco Trapial | CLT3 | 2 | 0,06 | 1,1 | 0,1 | 0,5
|
|---|
| Tierra del Fuego | Ushuaia | TDF2 | 1 | 0,09 | 1,6 | 0,2 | 0,8
|
|---|
| TDF3 | 1 | 0,1 | 1,7 | 0,2 | 0,8
| | TDF4 | 1 | 0,07 | 1,2 | 0,2 | 0,6
| | TDF5 | 1 | 0,08 | 1,4 | 0,2 | 0,7
| | TDF6 | 1 | 0,09 | 1,6 | 0,2 | 0,8
| | TDF12 | 1 | 0,07 | 1,3 | 0,2 | 0,6
| (Nota: Valor de referencia 1 para la garza, la gallareta y el pato).
Asimismo, las otras subáreas nombradas en la tabla también resultaron en concentraciones de zinc que podrían generar problemas en los peces (ver Sección 2 del informe). Las similitudes entre el análisis para especies acuáticas y especies terrestres indican que las concentraciones de zinc en estas subáreas necesitan una investigación adicional. También es posible que los factores de transferencia obtenidos de la bibliografía no sean pertinentes para esta región y deberían desarrollarse factores de transferencia específicos del sitio para el zinc.
La ENFR se basó en la presunción de que todo el zinc estaba disponible para su asimilación por parte de los distintos receptores ecológicos (es decir, 100% biodisponible), lo que puede no ser el caso. De este modo, en investigaciones adicionales, se debería tener en cuenta la re-evaluación sobre la pertinencia de esta presunción.
Incertidumbres Implícitas
Las principales incertidumbres en la evaluación de riesgo de nivel filtro están relacionadas con las estimaciones de concentraciones de exposición y datos sobre toxicidad usados para definir las concentraciones de referencia para cada metal y para cada receptor ecológico. Como se discutió en la Sección 3, las extrapolaciones provenientes de especies de laboratorio fueron calculadas para un número determinado de receptores ecológicos. Las concentraciones de exposición se basaron en características dietarias conservadoras como también en el período de tiempo en el área de estudio.
Estos valores se obtuvieron de fuentes bibliográficas. Los valores usados en la evaluación representan los topes finales de las estimaciones para estos números de manera de no subestimar la exposición. Claramente, ambos contribuyen a la incertidumbre en los valores de índice filtro calculados.
Las incertidumbres en los datos sobre toxicidad también pueden contribuir a la variabilidad de los índices filtro. En principio, debería ser posible efectuar distribuciones estadísticas de datos sobre toxicidad (ej. LC20) y usar estas distribuciones en repetidas estimaciones del índice filtro. Sin embargo, las limitaciones en los datos disponibles sobre toxicidad imposibilitaron la incorporación de su incertidumbre en la totalidad del análisis. No se espera que estas incertidumbres influencien la totalidad de los resultados de esta evaluación.
Resumen
La importancia ecológica de los resultados filtro puede evaluarse desde diferentes puntos de vista. Uno de ellos es que la categorización de estas especies incluidas en el análisis como componentes importantes del ecosistema concede por definición cierta significancia ecológica.
Otro punto de vista es en el que la importancia ecológica puede evaluarse en términos de dinámicas de producción de los receptores ecológicos seleccionados. Desde esta perspectiva, la selección de LC20 como un valor de referencia de toxicidad subraya la naturaleza conservadora del filtro ecológico. En realidad, una reducción del 20% en los tamaños de la población de la mayoría de los receptores ecológicos sería difícil de discernir estadísticamente de las fluctuaciones naturales de la población.
Un tercer punto de vista es en el que la importancia ecológica de reducciones de esta magnitud debería evaluarse en términos de la distribución y productividad del receptor ecológico específico. Por ejemplo, una reducción del 20% en poblaciones de crecimiento rápido puede ser velozmente compensado por la reproducción una vez que se hayan eliminado los altos niveles químicos. Pequeñas reducciones en poblaciones ampliamente distribuidas puede también ser compensadas por la inmigración desde lugares cercanos no afectados.
Además, la importancia de riesgos potenciales puede ser evaluada considerando los roles ecológicos de estos receptores ecológicos en el mantenimiento de la integridad estructural y funcional de los ecosistemas. Estos organismos, especialmente los predadores, tienen papeles importantes en la regulación del ecosistema controlando las dinámicas de población de especies de presa más rápidamente reproducibles. En ausencia de semejante control, estas especies de presa pueden agotar rápidamente los recursos locales de alimento con un resultado de oscilaciones inestables de "alza y baja" en sus tamaños de población.
La evaluación del riesgo de nivel filtro llevada acabo para las cinco provincias indica que no hay impactos ecológicos de una serie de los metales presentes en las áreas. También sirve para destacar la posibilidad de problemas relacionados con el vanadio y el zinc en algunas de las áreas de estudio. Estas concentraciones necesitan ser más investigadas. Asimismo indica que las características del chorlito y del zorro pueden necesitar ser revisadas basándose en información más específica. En cuanto a los factores de transferencia para los invertebrados bénticos, también pueden ser beneficiosos más datos específicos del sitio para la Patagonia.
|
| Evaluación del Riesgo para la Salud Humana
Esta sección presenta los resultados de una evaluación de riesgo de nivel filtro para receptores locales humanos debido a la presencia de los diez metales discutidos en la Sección 2. Estos cálculos se basan en los datos de monitoreo que fueron recolectados para el medio acuático.
Puesto que este estudio está focalizado únicamente en las vías acuáticas, la exposición a contaminantes está principalmente relacionada con la ingestión de contaminantes provenientes de vías directas (agua) e indirectas (vida silvestre y peces expuestos a contaminantes).
La evaluación del riesgo para la salud humana es la evaluación de la probabilidad de consecuencias adversas para la salud causadas por la presencia de contaminantes químicos, tomando en cuenta las características de los receptores y de las vías de exposición, y las circunstancias mitigantes. Los niveles admisibles de contaminantes, bajo los cuales no habrá un grado inaceptable de riesgo, pueden ser evaluados usando información toxicológica relacionada a los contaminantes específicos de interés y a las características conocidas de la gente que está expuesta.
Los cuatro elementos más importantes de una evaluación del riesgo para la salud humana, según define la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos (1983, U.S. National Academy of Sciences), son:
- identificación del riesgo;
- evaluación de la toxicidad;
- evaluación de la exposición;
- caracterización del riesgo.
La evaluaciones del riesgo para la salud humana son, en general, procesos iterativos, por lo cual se aplican diferentes niveles de conservadurismo en las distintas etapas del proceso. En la primer etapa, generalmente se usan las estimaciones razonables de los peores casos de exposición para receptores. Comúnmente, esto se llama "análisis de nivel filtro". Para determinar las estimaciones de los peores casos, se realiza una evaluación determinativa usando valores máximos para concentraciones de contaminantes y características conservadoras para los receptores.
Si esta etapa calcula exposiciones que no resultan en impactos o riesgos observables o medibles para la salud, los distintos organismos reguladores del mundo consideran, desde la perspectiva de la salud humana, que el contaminante es seguro. Si este proceso identifica contaminantes que puedan resultar en efectos observables en la salud, entonces se lleva a cabo un análisis más realista usando, por ejemplo, concentraciones promedio en comparación con concentraciones máximas y características más realistas de los receptores (tales como período de tiempo de la exposición, tasa de respiración, etc.). Esta etapa generalmente implica una evaluación determinista.
Si los impactos sobre la salud se basan en estimaciones, entonces se hace un análisis probabilístico usando distribuciones de las concentraciones y características de los receptores.
El estudio PASMA II implicó una evaluación del riesgo a nivel filtro usando presunciones conservadoras en un marco de trabajo determinado.
A los fines de la estimación de la exposición para receptores humanos en las cercanías de operaciones mineras existentes o futuras en las cinco provincias de la Patagonia, se identificaron receptores representativos para las doce áreas de estudio, tal como fuera descripto en la Sección 2. Como se discutió en esa sección, los receptores fueron divididos en dos categorías: adultos y niños. A los fines de la evaluación del riesgo, se asumió que los receptores representativos viven todo el año en cada subárea de monitoreo de las doce áreas de estudio.
Esta presunción no es necesariamente válida, pero proporciona una percepción útil del riesgo potencial para humanos si vivieran (ahora o en el futuro) en estas subáreas y obtuvieran su agua y pescado del curso de agua adyacente y su alimento del área de estudio. Por lo tanto, las estimaciones de dosis y riesgo se basaron en la exposición máxima.
Como se discutió en la Sección 3, se utilizó un valor de índice de riesgo de 0,3 como un valor de referencia para comparar los impactos adversos de la salud provenientes de componentes nocancerígenos porque, en esta evaluación específica, sólo se consideran las vía de exposición oral (en el Manual del Usuario adjunto a este informe se desarrolla un ejemplo hipotético, que también da cuenta de vías de exposición por aire).
Las estimaciones de exposición y riesgo se calcularon utilizando los datos de monitoreo de aguas superficiales provenientes de las Campañas 1 y 2 (junio y agosto de 2000, respectivamente) y los datos de sedimentos provenientes de la primera campaña. En el Apéndice A se proporciona una tabulación completa de las estimaciones de dosis y riesgo. La siguiente discusión se focaliza sólo en las estimaciones que exceden los valores de referencia.
|
| | Agentes Cancerígenos
El arsénico y el cadmio son los únicos dos metales seleccionados para PASMA II Zona Sur que tienen tanto propiedades cancerígenas como no cancerígenas.
El arsénico es cancerígeno por vía oral y por inhalación, mientras que el cadmio es sólo cancerígeno por medio de la vía de inhalación. Como esta evaluación sólo trata la contaminación del medio acuático, no se consideran las vías de inhalación, es por ello que a continuación se discute únicamente la propiedad cancerígena del arsénico en relación a la vía de exposición oral.
El arsénico está presente en la naturaleza. De este modo, la exposición al arsénico en la vida cotidiana tiene lugar por concentraciones naturalmente presentes en el aire, el agua y alimento del área. El arsénico también se presenta en concentraciones bajas en la mayoría de los alimentos. Las concentraciones de arsénico típicas en los suministros de agua potable en Canadá oscilan entre <1 µg/L a 5 µg/L. Environment Canada ha realizado una evaluación de la exposición de los canadienses a niveles naturales de arsénico en el aire, el agua, el suelo y alimento (Environment Canada, CEPA 1993). Este estudio indicó que las principales vías de exposición a los niveles naturales de arsénico eran la ingestión de agua y alimento.
Las vías de aire y suelo eran contribuidores insignificantes a la exposición en su totalidad.
Para el estudio PASMA II, los riesgos cancerígenos de exposición al arsénico para adultos en todas las subáreas variaban entre 3,2x10-5 y un valor de 3,8x10-5 en la Campaña 1, indicando que 3 a 4 adultos de 100.000 expuestos al arsénico tienen potencial para desarrollar cáncer. Estos riesgos están muy por debajo de aquellos discutidos para las exposiciones naturales en Canadá. En la Campaña 2, los riesgos oscilaban entre 3,2x10-5 y 1,5x10-3
Estos riesgos son un poco más altos que los de la Campaña 1; sin embargo, todavía están dentro del rango de riesgos provenientes de exposiciones naturales al arsénico.
Respecto al riesgo para niños, 4 de cada 100.000 niños expuestos al arsénico tenían potencial para desarrollar cáncer (4,3x10-5) en la Campaña 1 y 4 de 100.000 a 2 de cada 1.000 (4,3x10-5 a 1,7x10-3) en la Campaña 2. Estos riesgos estimados están también dentro de los riesgos naturales típicos encontrados en Canadá debidos a la exposición a concentraciones de arsénico presentes en la naturaleza y como tal no representan impactos inesperados en la salud.
Environment Canada ha estimado que una ingesta diaria de arsénico típica para un adulto oscila entre 1,2x10-4 mg/(kg d) y 7x10-4 mg/(kg d) y para un niño (6 a 11 años) varía de 2,3x10-4 mg/(kg d) a 2,1x10-3 mg/(kg d) según una concentración de arsénico de 5 µg/L en suministros de agua potable y niveles naturales en el alimento. En este estudio, las ingestas típicas de arsénico para adultos, en todas las subáreas en las cinco provincias de la Patagonia, oscilaban entre 2,2x10-5 y un valor de 2,5x10-5 mg/(kg d) durante la Campaña 1 y fue un poco superior en la Campaña 2 variando entre 2,2x10-5 y 1,0x10-3 mg/(kg d).
Para niños, la ingesta fue aproximadamente 2,99x10-5 mg/(kg d) en la Campaña 1 y oscilaba entre 2,9x10-5 y 1,1x10-3 mg/(kg d) en la Campaña 2. Con la excepción del alto valor para el arsénico encontrado durante la Campaña 2 en Neuquén-Cordillera del Viento, estos valores de ingestas calculados para adultos son inferiores a las concentraciones naturales típicas encontradas en Canadá.
De similar modo para los niños, los valores naturales calculados de ingestas están dentro de los valores naturales en Canadá.
La vía de exposición oral del arsénico se considera cancerígena según la incidencia del cáncer de piel en estudios epidemiológicos que examinan la exposición humana a través del agua potable (Tseng et al. 1968;Tseng 1977). Los estudios de Tseng et al. (1968) y Tseng (1977) han sido ampliamente revisados. En general, las críticas se relacionan con la estimación de exposición, las condiciones nutricionales de la población taiwanesa y la posibilidad de factores que pueden llevar a confusión tales como exposición a otros químicos conjuntamente con el arsénico.
La estimación de exposición se basó en la presunción de que toda la exposición derivaba del agua potable, cuando, de hecho, la dieta y el medio ambiente pueden haber proporcionado fuentes adicionales. Además, las malas condiciones nutricionales de la población pueden haber conducido a una mayor susceptibilidad a las acciones tóxicas del arsénico. También se ha sugerido (CANTOX 1999) que el uso de los estudios presentados anteriormente para el desarrollo de una estimación del riesgo de cáncer sobrestimaría la incidencia del cáncer en una población en estudio. De este modo, las interpretaciones del riesgo resultante por exposición al arsénico deben considerar las limitaciones de valores toxicológicos basados en el comentario anterior.
Los niveles de riesgo asociados con los efectos cancerígenos (lesiones de la piel) de exposiciones al arsénico presente en la naturaleza en Canadá oscilan entre 7x10-4 y 1x10-3 para un adulto y para un niño varía entre 2,1x10-3 y 3,2x10-3. Esto significa que un rango de 7 adultos de 10.000 a 1 adulto de 1.000 y 2 a 3 niños en 1.000 expuestos al arsénico tienen potencial para desarrollar cáncer proveniente de exposiciones naturales al arsénico. Estos niveles de exposición ya existentes naturalmente son superiores a los niveles de riesgo discutidos en la Sección 2. Además, estas tasas de incidencia de cáncer no se observan en Canadá.
Esto ejemplifica demuestra la naturaleza conservadora del gradiente de valor 1,5 para el arsénico de la U.S.EPA y explica la controversia respecto a ese número.
Agentes no Cancerígenos
En la Campaña 1, los valores de índice de riesgo para los metales no cancerígenos como arsénico, cadmio, cobre, plomo, molibdeno, níquel, selenio, uranio y vanadio están muy por debajo del valor referencia 0,3.
Esto indica que las concentraciones de estos nueve metales en el medio acuático no son preocupantes. Las concentraciones medidas de zinc en nueve subáreas de Río Negro-La Veranada (RNLV1 a RNLV8 y RNLV12) resultan en valores de índice filtro superiores a 0,3 para adultos, como se ve en la Tabla Nº 4-7. Para niños, las concentraciones de zinc en las subáreas RNLV1 y RNLV3 resultan en valores de índice de riesgo inferiores a 0,3; no obstante, el índice es mayor a 0,3 en las subáreas restantes.
Estos valores de índice de riesgo elevados se deben a las concentraciones muy altas de zinc medidas en estas subáreas durante la Campaña 1, como se ve en la Tabla Nº 4-7.
Tabla Nº 4-7. Subáreas donde las concentraciones de zinc resultan en valores de índice riesgo > 0,3
| Provincia | Area de estudio | Subárea | Concentración de Zn (mg/L) | Indice Riesgo
|
|---|
| Adulto | Niño
|
|---|
| Río Negro | La Veranada | RNLV1 | 2700 | 1,05 | 0,27
|
|---|
| RNLV2 | 3500 | 1,36 | 0,35
| | RNLV3 | 1300 | 0,51 | 0,13
| | RNLV4 | 5400 | 2,11 | 0,54
| | RNLV5 | 4800 | 1,87 | 0,48
| | RNLV6 | 6200 | 2,42 | 0,62
| | RNLV7 | 3700 | 1,44 | 0,37
| | RNLV8 | 5500 | 2,15 | 0,55
| | RNLV12 | 4300 | 1,68 | 0,43
|
En la Campaña 2, el valor de referencia de índice de riesgo de 0,3 no es excedido por el cadmio, el cobre, el plomo, el molibdeno, el níquel, el selenio, el vanadio y el zinc. Las concentraciones de zinc en la segunda Campaña no representan un nivel preocupante en las subáreas de Río Negro-La Veranada identificadas arriba como excedentes del criterio de referencia en la Campaña 1. Con respecto al arsénico, las concentraciones medidas en las tres subáreas de la provincia de Neuquén resultan en valores de índice de riesgo superiores a 0,3.
Todas éstas son las subáreas que se encuentran en Cordillera del Viento (NCV3, NCV6 y NCV24), como se puede observar en la Tabla Nº 4-8. Además, las concentraciones medidas de uranio en las subáreas de Santa Cruz-Gobernador Gregores son superiores al criterio de la OMS de 0,2 µg/L. Estas concentraciones también resultan en valores de índice riesgo que superan 0,3 como se muestra en la Tabla Nº 4-8.
Tabla Nº 4-8. Subáreas donde las concentraciones de arsénico y uranio resultan en valores de índice de riesgo >0,3
| Provincia | Area de estudio | Subárea | Parámetro | Concentración (μg/L) | Indice Riesgo
|
|---|
| Adulto | Niño
|
|---|
| Neuquén | Cordillera del Viento | NCV3 | As | 40 | 3,4 | 3,9
|
|---|
| NCV6 | As | 30 | 2,5 | 2,9
| | NCV24 | As | 30 | 2,5 | 2,9
| | Santa Cruz | Gobernador Gregores | SCGG1 | U | 200 | 1,5 | 1,9
|
|---|
| SCGG2 | U | 140 | 1,04 | 1,3
|
Resumen
La evaluación de riesgos a la salud humana planteados por los niveles de diez metales en aguas superficiales medidos en las doce áreas de estudio, mostró que para sólo tres de los metales (arsénico, uranio y zinc) los niveles, en un número determinado de muestras, eran causa de preocupación.
Adicionalmente, se observó que los niveles medidos eran elevados únicamente en una de las dos campañas. Por consiguiente, se recomiendan datos adicionales de monitoreo en Neuquén-Cordillera del Viento para arsénico, en Santa Cruz-Gobernador Gregores para uranio, y en Río Negro-La Veranada para zinc.
En una evaluación de riesgo existen numerosas incertidumbres. Para dar confiabilidad a los resultados anteriores, se debe tener en cuenta la magnitud y tipo de la incertidumbre. En reconocimiento de estas incertidumbres, se usaron presunciones conservadoras para la caracterización de receptores y para los parámetros relacionados con las condiciones físicas del sitio. Esto asegura que el potencial para un efecto adverso no sea subestimado; sin embargo, también puede resultar en una sobrestimación del riesgo.
Por ejemplo, se asumió que los adultos y los niños estaban presentes en una subárea dada del área de estudio por un período de exposición de 70 años, 365 días por año. Esto puede conducir a una sobrestimación del riesgo potencial, ya que este nivel de exposición puede no ser constante durante un ciclo de vida. Otra área de incertidumbre es el uso de un valor único de toxicidad. Las DRs y los Gs se seleccionan por su alta protección de los receptores. Los factores utilizados en la evaluación en cuestión representan riesgos provenientes de estimaciones máximas (percentil 95) de dosis-respuesta y pueden conducir a una sobrestimación del riesgo.
Además, no se hicieron modificaciones para la biodisponibilidad de los distintos metales. Como algunos de estos metales pueden no estar fácilmente disponibles para su absorción en el cuerpo, puede resultar en una sobrestimación de la exposición y el riesgo.
De este modo, si el resultado del programa de monitoreo recomendado confirma que las concentraciones usadas en esta evaluación son correctas, entonces sería apropiado llevar a cabo una evaluación más realista usando datos específicos del sitio, entre otros, factores de transferencia, concentraciones promedio y duración de la exposición.
|
| Impactos sobre la Salud y la Seguridad del Minero
|
| | Cuestiones de Salud y Seguridad
Los impactos sobre la salud y la seguridad de los trabajadores en la minería han sido, y continúan siendo, un área clave en el sector minero. Históricamente, los obreros de las minas y del procesamiento de minerales han estado expuestos a numerosos riesgos que resultaron en accidentes y fatalidades, y a enfermedades industriales incluyendo pneumoconiosis y cáncer. Afortunadamente, ha habido un gran progreso, especialmente en las décadas pasadas, para mejorar las condiciones de trabajo para los mineros y otros trabajadores de ese sector.
Los riesgos para la salud y seguridad de los trabajadores varían con el ciclo de vida de la mina. En la etapa de exploración, los riesgos predominantes incluyen riesgo de enfermedad y accidentes durante el viaje, comúnmente, a lugares remotos (ej. como resultado de accidentes aéreos y terrestres), y riesgos provenientes de las actividades de perforación. Durante la etapa de desarrollo de la mina, surgen nuevas cuestiones de salud y seguridad como resultado de las actividades de construcción y desarrollo tanto dentro como fuera del sitio. Según el método de extracción, a continuación se mencionan algunos de los riesgos predominantes relacionados con las actividades de operación.
Minería Subterránea
Las actividades o circunstancias que pueden acarrear problemas de salud y seguridad en la minería subterránea incluyen:
- Caídas en rajos abiertos;
- Accidentes por voladuras, explosiones;
- Caída de rocas, hundimiento o subsidencia de techos y desprendimientos de los hastiales de la mina;
- Accidentes relacionados con equipos de tracción, sin tracción y otros equipamientos (ej. camiones, palas cargadoras, ventiladores de mina, perforadoras neumáticas de interior de mina);
- Exposición a radiación, polvo, ruido, vibraciones, sustancias tóxicas, etc. Los impactos sobre la salud incluyen silicosis, cáncer, el Fenómeno de Raynauds (ej. ausencia de circulación sanguínea en los dedos, “dedos blancos”) y cualquier otra enfermedad profesional;
- Incendios y humo, condiciones deficientes de oxígeno;
- Mantenimiento de equipos.
Los análisis de los datos de investigación de accidentes revelan que las categorías más comunes de incidentes graves incluyen:
- Derrumbes y desprendimientos de las paredes o hastiales de las minas;
- Equipos móviles;
- Heridas por objetos;
- Manipulación de materiales;
- Caídas;
- Quedar atrapado por la maquinaria;
- Gases;
- Liberación incontrolada de materiales.
Minería a Cielo Abierto
En la minería a cielo abierto, las actividades y circunstancias que plantean problemas de salud y seguridad incluyen:
- Accidentes relacionados con equipos de la mina;
- Accidentes por voladuras;
- Descarga de material y nivelación de descarga;
- Exposición a radiación, polvo, ruido, vibraciones, sustancias tóxicas, etc.;
- Actividades de mantenimiento de los equipos.
Los análisis de los datos de investigación de accidentes revelan que las categorías más comunes de incidentes graves implican:
- Apagado inapropiado de los equipos de mantenimiento;
- Transportadores;
- Equipos móviles.
Procesamiento de Minerales
Los riesgos para la salud y la seguridad en los emplazamientos de procesamiento de mineral incluyen:
- Accidentes relacionados a equipos y procesos;
- Accidentes relacionados con la manipulación de materiales;
- Actividades de mantenimiento;
- Exposición a radiación, polvo, ruido, vibraciones, sustancias tóxicas, etc.;
- Exposición a materiales tóxicos;
- Espacios cerrados, condiciones deficientes de oxígeno.
Las categorías más comunes de incidentes graves son:
- Apagado inapropiado de equipos de mantenimiento;
- Transportadores;
- Liberaciones incontroladas de material;
- Quedar atrapado por la maquinaria.
Programas de Salud y Seguridad
Canadá ha asumido un papel de liderazgo en el tratamiento de los aspectos de salud y seguridad relacionados con la extracción y el procesamiento de minerales.
El proceso ha sido tenido lugar debido a varias iniciativas, incluyendo los requerimientos de protección de la salud y de seguridad establecidos por la legislación gubernamental; inspecciones del lugar de trabajo; programas de compensación a los trabajadores; mejoras en el diseño de equipos y procesamientos; investigación y mejor comprensión de las causas, riesgos y efectos sobre la salud; perfeccionamiento de la capacidad técnica y programas de concientización y capacitación de los trabajadores; e iniciativas de la industria minera en las áreas de la salud y la seguridad.
Las principales compañías mineras de Canadá han desarrollado programas que implican un alto nivel de involucramiento respecto a la salud y la seguridad que abarcan programas de entrenamiento pro-activos y extensivos. Tanto los programas de entrenamiento como la aplicación operacional se basan en la habilidad técnica, y los programas formalizados de gestión de la salud y la seguridad generalmente cuentan con acreditación.
El conocimiento y la experiencia se comparten extensamente tanto dentro de las empresas como en la industria.
Las compañías líderes que adoptan los conceptos de desarrollo sostenible también incluyen programas de Asistencia al Empleado para ayudar a sus trabajadores a trataron problemas como el alcoholismo que pueden afectar el cumplimiento de su trabajo además de su vida personal. Otro componente de recursos humanos y comunitarios consecuente con el desarrollo sostenible es el suministro de programas de seguridad fuera del trabajo tanto para las familias de los empleados como para la comunidad. El progreso en todas estas áreas continúa con mejoras e investigación constantes en los programas de entrenamiento, de salud y seguridad.
La industria minera está altamente regulada en todo el mundo. En
Canadá, la responsabilidad de regulación es de los gobiernos provinciales. La excepción es la industria minera del uranio, la cual está regulada conjuntamente por el gobierno provincial y federal. Un obrero de mina subterránea de uranio en Canadá trabaja en un medio altamente regulado y bajo un programa exhaustivo de salud y seguridad con base en conocimientos técnicos sobre salud y seguridad laboral. El minero también recibe el entrenamiento necesario para su trabajo y está provisto con equipos de protección personal. Los aspectos de la salud y la seguridad de un lugar de trabajo son monitoreados y evaluados por el personal de salud y seguridad de la mina, incluyendo
Representantes de la Seguridad de los Trabajadores. Otras inspecciones del lugar de trabajo también se presentan a través de visitas del comité de salud y seguridad de los empleados, y a través de visitas de inspectores de minas. Hoy en día, muchas compañías también contratan auditores independientes para emprender revisiones anuales del cumplimiento de políticas, planes y procedimientos ambientales y de salud y seguridad por parte de la compañía. Actualmente, una consideración clave en la evaluación para el éxito del proyecto de desarrollo de una mina es si el mismo ha finalizado sin horas caídas por accidente o fatalidad.
En la mayoría de las jurisdicciones provinciales y nacionales, la legislación en salud y seguridad es conducida por la Convención de la Organización Internacional de Trabajo de las Naciones Unidas ( UN's International Labour Organization Convention-ILO).
Incluso en los países miembro de la ILO que no han ratificado esta convención, la presencia de sindicatos asegura su implementación a través del proceso de negociación colectiva. El proceso de la ILO para tratar la salud y seguridad en la industria minera es tripartito: participan gobiernos, sindicatos y empleadores provenientes de países con industria minera.
La convención actual de la ILO sobre Seguridad en Minas se conoce como Convención 176 y trata la seguridad y salud en las minas.
Esta convención busca establecer estándares mínimos de salud y seguridad para la industria minera en su totalidad.
Canadá tuvo un papel clave en el desarrollo de la Convención 176, puesto que el principal portavoz para el Grupo de Empleadores y los representantes clave del Grupo Gubernamental eran canadienses. Esta convención tuvo aprobación en la Conferencia General de la ILO el 22 de junio de 1995. Desde entonces, dieciséis gobiernos han ratificado la Convención 176: Armenia, Austria, Botswana, la República Checa, Finlandia, Alemania, Irlanda, Líbano, Noruega, Filipinas, Eslovaquia, Sudáfrica, España, Suecia, Zambia y los Estados Unidos.
Bajo la convención, los estados se comprometen a consultar a los sindicatos y a los empleadores para la introducción de una política coherente de salud y seguridad en la minería.
Esta política incluye monitoreo e inspección apropiados, además de investigaciones e informes sobre los accidentes y enfermedades laborales. Los representantes de los trabajadores tienen el derecho a estar totalmente involucrados en las inspecciones, investigaciones e informes.
Esta Convención ubica en los empleadores la responsabilidad de reducir y eliminar el riesgo mediante la evacuación de los trabajadores de las minas en caso de riesgo grave, el diseño de planes de acción de emergencia para cada mina, la provisión de equipos completos y entrenamiento de seguridad.
La Convención también convoca a los trabajadores a estar completamente informados sobre los riesgos de salud y seguridad. Los trabajadores también tienen el derecho de detener el trabajo y dejar la mina si tienen fundamentos razonables para creer que están en peligro serio.
Actualmente, es común que los principales proyectos de desarrollo de minas realizados por compañías líderes se completen con horas caídas por accidente mínimas en oposición a décadas pasadas cuando ocurrían accidentes de manera frecuente.
En el pasado, el concepto de seguridad del lugar de trabajo dependía de los trabajadores y sus supervisores directos, y ésta sigue siendo la relación más crítica. En varias jurisdicciones, sin embargo, la responsabilidad se ha extendido para incluir los altos mandos, quienes deben demostrar su diligencia en áreas de la salud y la seguridad a través del establecimiento de programas en esas áreas. Además, las compañías líderes mejoraron progresivamente sus procedimientos de trabajo, programas de entrenamiento, y emprendieron otras numerosas iniciativas con el objeto de reducir la frecuencia y gravedad de los accidentes y los costos relacionados con éstos últimos.
Las compañías líderes también establecen programas de respuesta a emergencias. Estos incluyen entrenamiento del supervisor y del trabajador sobre procedimientos a seguir en el caso de una emergencia, entrenamiento de rescate de la mina, y planes formalizados y equipos de respuesta a emergencias que son regularmente probados. El diseño de mina que incorpora sistemas de ventilación con dispositivos de control asociados y estaciones de refugio completamente equipadas también contribuyen a la seguridad de la mina.
En Suecia existen novedosos sistemas de comunicaciones para operaciones subterráneas. Estos sistemas incluyen fibra óptica y estaciones repetidoras que facilitan el uso de la tecnología telefónica celular.
El entrenamiento de empleados para capacitarlos apropiadamente para sus trabajos ha sido un gran factor de contribución para las mejoras en las áreas de la salud y la seguridad. Actualmente, las minas usan programas de entrenamiento y prueba, frecuentemente requiriendo a sus empleados, contratistas y otros proveedores que tengan el entrenamiento necesario previo al comienzo de sus trabajos en el sitio de la mina. Los entrenadores también tienen una buena capacitación. Además, son muy comunes los programas de entrenamiento in situ dictados por consultores especializados en salud y seguridad. En algunas jurisdicciones, los organismos gubernamentales también ofrecen programas de entrenamiento con certificación.
Las compañías líderes involucran a los trabajadores y supervisores en el diseño del contenido de sus programas de aprendizaje. El proceso de diseño de aprendizaje comienza con la identificación del riesgo y continúa a través de un proceso de verificación para asegurar la aptitud en sus trabajos.
Las condiciones de salud y seguridad también son monitoreadas en los lugares de trabajo, como también lo son los informes de inspección y las actividades de seguimiento. Además, la información sobre la salud y la seguridad es reportada diariamente a la gerencias corporativas, comités de salud y seguridad, trabajadores y representantes de los trabajadores.
Las compañías líderes incluyen los desempeños de seguridad de los contratistas en el sitio en desempeño de seguridad de la empresa. Este es un ejemplo de conciencia y aceptación de la responsabilidad para el desarrollo seguro de toda la operación.
Tendencias de Seguridad
Estudios como el de la Comisión Real sobre Salud y Seguridad de los Trabajadores de Minas (Gobierno de Ontario, Ministerio de Justicia, 1976) han informado que en la Provincia de Ontario, Canadá, la silicosis era por lejos la forma más grave de pneumoconiosis entre los trabajadores mineros, con otros casos de pneumoconiosis atribuidos a la sienita nefelínica y a la inhalación de polvo. Estos temas fueron, desde entonces, tratados directamente por modificaciones en la legislación respecto a la exposición al polvo, los cuales impusieron cambios en los procedimientos de operación del lugar de trabajo.
En los tiempos de la Comisión Real sobre Salud y Seguridad de los Trabajadores de Minas (1976), el Departamento de Compensación de Trabajadores de Ontario no requería estadísticas de accidentes no fatales; sí existen estadísticas para fatalidades. De todas formas, esa Comisión determinó que, de 1965 a 1975, el número de fatalidades por cada millón de horas-hombre trabajadas en el sector metalífero y no metalífero en Ontario disminuyó en un 45% (como se determinó por una línea de regresión) a 0,13 en 1975. Con respecto al trabajo en minas subterráneas, la Comisión también determinó que el número de fatalidades por cada millón de horas-hombre trabajadas se había reducido de 0,4 a 0,3.
Más recientemente, la Asociación Minera de Ontario (2000) confirmó que, desde 1990, la frecuencia de accidentes mineros tendió a bajar. Esta reducción ha sido lograda tanto en las horas caídas por accidente (resultantes en días sin trabajar) como en accidentes con atención médica totales (incluyendo accidentes sólo con atención médica, horas caídas por accidentes y fatalidades). Como por ejemplo, en Ontario:
- La frecuencia de horas caídas por accidente para la industria minera disminuyó de 3,1 accidentes cada 200.000 horas trabajadas en 1990 a 1,4 en 1999.
- La frecuencia de accidentes con atención médica total disminuyó de 17,7 accidentes cada 200.000 horas trabajadas en 1990 a 11,0 en 1999.
Las mejoras anteriores representan una reducción de un 89% durante los últimos 20 años según las tasa de frecuencia de horas caídas por accidente. Los factores que contribuyen a estas mejoras incluyen:
- La implementación de un Sistema Interno de Responsabilidad (SIR) para la salud y seguridad laboral. Un SIR es un sistema dentro de una organización donde todos tienen una comprensión cabal de sus roles y responsabilidades esenciales con relación a la salud y la seguridad en el trabajo. El sistema identifica la función de gestión de línea empezando con trabajadores e incluyendo altos mandos con responsabilidades directas.
El sistema también identifica aquellas personas en una organización de mina con responsabilidades de contribución, tales como el comité mixto de salud y seguridad, el departamento de seguridad, los representantes de la seguridad de los trabajadores, y el departamento de Recursos Humanos. El concepto se apoya en la información compartida y la permanente búsqueda de una manera mejor y una mejora constante;
- Numerosas modificaciones de las regulaciones de Ontario para minas y plantas de minas;
- Continuas mejoras en el entrenamiento de todos los empleados de la empresa (con un énfasis en el entrenamiento del trabajador y supervisor) y otros (ej. contratistas, proveedores) en los casos apropiados;
- Información compartida sobre una base global de las mejores prácticas de gestión y estudios de referencia.
A pesar de las mejoras considerables de la salud y la seguridad, los esfuerzos en este área son constantes en vistas del objetivo de progreso continuo en el desempeño relativo a la salud y la seguridad.
|
Anterior Siguiente
|