| | Características Generales de los Recursos Hídricos Superficiales y Subterráneos
El área de estudio de la provincia de San Juan, comprende gran parte de la Cuenca del Río Jáchal, cuyo principal afluente en el área es el Río Blanco. Este río a su vez recibe el aporte del Río de La Palca desde sus nacientes en Cordillera Principal y de ríos provenientes del extremo norte de Cordillera Principal y Frontal, como los ríos Salado y Macho Muerto, entre otros. Aguas abajo de la confluencia con el Río de La Palca, el río Blanco recibe los arroyos temporarios provenientes de la falda este de la Cordillera Frontal que descienden hacia el Valle de Iglesia, los ríos y arroyos presentan un régimen de deshielo, variando ampliamente sus caudales entre la temporada invernal y la estival.
En el sector del Valle de Iglesia, el principal ingreso a la cuenca del Río Jáchal está dado por precipitaciones, que aportan aproximadamente 307 Hm³ anuales, volumen que egresa de la cuenca casi en su totalidad por evapotranspiración. El ingreso de aguas superficiales representa aproximadamente el 15% del total, además del aporte proveniente de vertientes, y es utilizado para el riego de superficies cultivadas de los sectores agrícolas.
Con respecto a la calidad en general de los recursos hídricos del área de estudio, los parámetros que presentan las mayores concentraciones corresponden principalmente a Boro y Arsénico, cuyo origen corresponde esencialmente a sistemas hidrotermales, y asociados además a la litología de origen volcánico que predomina en el área cordillerana.
El sistema fluvial del área de estudio ha sido subdividido para su análisis en las siguientes cuencas:
Cuenca Alta del Río Blanco (aguas arriba de la junta de La Palca), Cuenca del Río de La Palca, que incluye las subcuencas del Río de Las Taguas y del Valle del Cura, y Cuenca Baja del Río Blanco (aguas abajo de la junta de La Palca).
Cuenca Alta del Río Blanco, Aguas Arriba de La Junta de La Palca
Esta subcuenca está ubicada al Norte del área de estudio y se extiende en ella el Parque Nacional San Guillermo.
En su sector Norte, recibe el aporte de los ríos Salado, y del Macho Muerto, los cuales actúan como colectores del drenaje de la Cordillera Principal. Hacia el sur, recibe el importante aporte de los Ríos Santa Rosa y San Guillermo, colectores del drenaje de la Cordillera Frontal.
Calidad
La calidad de los recursos hídricos de la Cuenca Alta del Río Blanco está determinada principalmente por el contenido natural de Boro y Arsénico. Según estudios realizados (citados en la tarea 2) las altas concentraciones de estos parámetros en el sistema Blanco - Jáchal, se atribuyen al aporte del Río Salado, afluente norte del Río Blanco.
Las concentraciones más elevadas de estos parámetros registradas sobre el Río Blanco corresponden a las estaciones J-9 (Río Blanco en tramo superior), J-10 (Río Blanco aguas arriba del Río del Infiernillo) y J-3 (Río Blanco aguas arriba de la junta de La Palca).
En la estación J-9, muestreada únicamente en la campaña invernal, se registró una concentración de B de 3.800 µg/l. Aguas abajo, la estación J-10 indicó valores de B de 4.100 y 2.600 µg/l para campaña estival e invernal respectivamente.
Ya en el sector bajo de esta subcuenca, inmediatamente aguas arriba de la junta de La Palca, la estación J-3 indicó valores de B de 1.800 y 2.700 µg/l para campaña estival e invernal respectivamente.
Contemplando los niveles guía de la Normativa Complementaria para protección de vida acuática en agua dulce superficial y bebida para ganado, dado que son los únicos usos actuales o potenciales del recurso, todos los valores de B registrados sobre el Río Blanco en ambas campañas se encuentran por encima del máximo más estricto (750 µg/l).
Las estaciones J-9, J-10 y J-3, indican que en la época de mayores caudales, las concentraciones de B disminuyen hacia el sector inferior de la cuenca, recibiendo un importante aporte de caudal proveniente de diferentes cursos, los cuales favorecen la dilución de las concentraciones de este parámetro hacia aguas abajo del Río Blanco, pasando de valores de 4.000 µg/l en el sector alto a valores que rondan los 2000 µg/l en La Palca.
Hacia los sectores medio e inferior de la cuenca, se observa durante la campaña invernal, un leve aumento de las concentraciones ante el aporte del Río Santa Rosa, con valores registrados de 2.300 y 3.500 µg/l para la campaña estival e invernal respectivamente.
En cuanto al arsénico, las concentraciones registradas en J-10 y J-3 durante la campaña estival se encuentran cercanas a los máximos permisibles, mientras que los valores correspondientes a la campaña invernal superaron dichos máximos, registrándose 120 µg/l y 106 µg/l en ambas estaciones respectivamente.
Teniendo en cuenta la existencia del Parque Nacional San Guillermo, se consideró representativa la comparación de las mediciones efectuadas sobre el Río San Guillermo en la estación J-4, con los niveles guía de la Normativa Complementaria para protección de vida acuática en agua dulce superficial y bebida de ganado. Los valores más estrictos de ambos usos corresponden a 750 µg/l de B y 50 µg/l de As.
Las concentraciones registradas en la estación J-4 sobre el Río San Guillermo para B y As, se encontraron por debajo de los máximos permisibles tanto para la campaña estival como para la campaña invernal.
Cuenca del Río de La Palca
El Río de La Palca nace en la Junta de las Taguas, donde confluyen el Río del Valle del Cura, que drena el sector sudoeste de la cuenca, y el Río de Las Taguas, que junto con el Río de la Sal representan el escurrimiento superficial del sector noroeste.
Los tributarios de esta cuenca provienen de la Cordillera Principal y denotan un importante control estructural dado por la presencia de fallas, fracturas y pliegues, particularmente en los ríos de segundo y tercer orden con respecto al troncal.
Para el análisis de esta cuenca, la misma ha sido subdividida en dos subcuencas, que representan a sus mayores tributarios: Subcuenca del Río de las Taguas y Subcuenca del Valle del Cura.
El caudal medio estimado del Río de la Palca es de 12 m³/s, y se asigna aproximadamente un aporte de 50% de este caudal a cada uno de sus afluentes principales.
Subcuenca del Río de las Taguas
Esta subcuenca está emplazada por encima de los 5.000 m, en una zona en la que predominan los procesos asociados al ambiente periglaciar, procesos activos de remoción en masa y acción fluvial. Los valles tributarios son angostos y presentan altas pendientes.
Con respecto a la calidad del recurso hídrico, entre los parámetros medidos en esta subcuenca, aquellos cuyas concentraciones superan los niveles guía corresponden a SO4, SDT, B, As, Mn, Cu y Fe en distintas estaciones de muestreo. El nivel guía empleado para la comparación de concentraciones de sulfatos, corresponde a las normas de Chile para bebida humana (250.000 µg/l) y para el hierro, se utilizan las normas para agua de bebida de la USEPA (300 µg/l), el resto de los parámetros se comparan con los niveles guía de la Normativa Complementaria.
Para el Río de Las Taguas y sus afluentes se observa en general un aumento parcial de las concentraciones durante la campaña invernal. El patrón de variaciones de las concentraciones entre los sectores superior y medio de la cuenca, es similar para los SDT, SO4, B y As.
En la estación J-27, tramo superior del Río Las Taguas, las concentraciones de estos parámetros superan los niveles guía en aproximadamente 13 veces para As, 20 veces para B, duplica para SO4 y supera levemente en SDT. Aguas abajo de su confluencia con el Arroyo Los Despoblados y otros tributarios, las concentraciones disminuyen debido a su dilución por el aporte de caudales con bajo contenido de estos parámetros. De todos modos, en esta estación (J-25) los valores aún se encuentran sobre la norma, a excepción de los SDT.
En las estaciones correspondientes al tramo medio e inferior del Río de Las Taguas, aguas abajo del campamento minero de Barrick, las concentraciones vuelven a aumentar debido a la influencia de los arroyos Potrerillo y Turbio, alcanzando altas concentraciones que sólo en SDT se encuentran por debajo de los niveles guía, los demás parámetros mencionados superan ampliamente las normas respectivas.
Este análisis es válido para la campaña de invierno, ya que en la estival, el patrón se invierte. Las concentraciones disminuyen hacia las estaciones que se encuentran aguas abajo de Barrick, como consecuencia del aumento de caudales que presentan los ríos en esta época y la menor descarga de aguas subsuperficiales o subterráneas que lixivian los metales y particularmente las sales del subsuelo. Esto a su vez, implica menores concentraciones en los arroyos Potrerillo y Turbio.
Con respecto a Mn, Fe, y Cu, sus concentraciones superan ampliamente los niveles guía en los arroyos Potrerillo y Turbio, afluentes del Río de Las Taguas. Aquí, se evidencia particularmente el aporte de Mn al Río de Las Taguas, el cual se encuentra sobre la norma en las estaciones ubicadas aguas abajo de Barrick, mientras que las altas concentraciones de Fe y Cu disminuyen notablemente hacia estas estaciones, alcanzando valores que se encuentran muy por debajo de los niveles guía.
La presencia de metales en las aguas de esta subcuenca, está asociada a la lixiviación natural de las zonas de mineralización. Las máximas concentraciones de Mn, Fe y Cu se han registrado en el Arroyo Turbio, cuyas aguas poseen un pH ácido que favorece la incorporación de estos elementos en solución. Como fue mencionado anteriormente, hacia el río Las Taguas sólo el Mn permanece en altas concentraciones luego de la descarga del Arroyo el Turbio.
Por otra parte, en las estaciones J-24 y J-23, aguas abajo del campamento de Barrick, es evidente la influencia de efluentes domésticos provenientes del campamento y de otras actividades, debido a la presencia de coliformes fecales e hidrocarburos.
Esta situación no representa actualmente riesgos de alteraciones de carácter permanente sobre el recurso hídrico, ya que estos parámetros se encuentran en concentraciones normales y su incidencia sobre las aguas es de carácter transitorio.
Subcuenca del Valle del Cura
El Valle del Cura, corresponde a un antiguo valle glaciario en el que actualmente predominan los proceso fluviales y remoción en masa asociada al ambiente periglaciar.
En esta zona, como en muchos de los ríos del área de estudio, se han registrado altas concentraciones de boro y arsénico. Las concentraciones de estos parámetros superan los niveles guía durante la primera campaña en la mayoría de las estaciones, y se duplican hacia la segunda campaña.
Las máximas concentraciones se han detectado sobre el Arroyo Los Bañitos, afluente del Zancarrón, el cual también transporta B y As desde aguas arriba de esta confluencia.
En las estaciones correspondientes al tramo superior del Río del Valle del Cura, las concentraciones de B y As se encuentran por debajo de los niveles guía. En su tramo medio e inferior, las concentraciones aumentan debido al aporte proveniente del Arroyo Zancarrón, alcanzando valores cuyos promedios entre campañas superan los niveles guía en dos veces para boro aproximadamente y levemente para arsénico.
Resulta claro, por lo tanto, que las altas concentraciones de estos parámetros provienen del Arroyo Zancarrón, particularmente de su afluente Los Bañitos, los cuales atraviesan afloramientos de rocas volcánicas terciarias desde sus cabeceras, generando la lixiviación de las mismas y el posterior transporte de estos elementos aguas abajo.
Con respecto al aporte de boro y arsénico hacia el Río de La Palca desde sus principales afluentes, se observa un mayor aporte de boro desde el Río de las Taguas, con un promedio de 4.500 µg/l en las épocas de caudales mínimos, y de 1.000 µg/l desde el valle del Cura en las mismas condiciones. El aporte de As es equivalente desde ambos ríos, que en promedio es aproximadamente de 100 µg/l.
Es importante destacar que el Río de La Palca, en el tramo comprendido entre la Junta de Las Taguas y la confluencia con el río Blanco, no evidencia contenidos significativos de boro, debido posiblemente a la dilución de este parámetro aguas abajo de la junta y al aporte de los tributarios correspondientes a este tramo del río.
Subcuenca del Río Blanco aguas abajo de la Junta de La Palca
Esta subcuenca se ubica al sur del área de estudio, abarcando gran parte del Valle de Iglesia. Los principales afluentes del Río Blanco son el Arroyo Iglesia, que drena las aguas de la parte sur del valle y desemboca en el dique Cuesta del Viento y el Río de Agua Negra, que desciende desde la cordillera.
En el Valle de Iglesia el aprovechamiento del recurso hídrico, particularmente de las aguas superficiales, es vital para la economía regional dado que aquí se encuentran las principales unidades productivas del área de estudio y la infraestructura para su irrigación.
El aprovechamiento del recurso hídrico en el Valle de Iglesia está determinado también por su utilización para consumo humano, abasteciendo a 5.000 habitantes aproximadamente entre las localidades de Iglesia, Las Flores y Rodeo, entre otros.
Calidad
En general, la calidad de las aguas superficiales es buena teniendo en cuenta su uso actual en el Valle de Iglesia en irrigación e incluso para bebida humana. Sin embargo, se han registrado concentraciones de Boro y Arsénico que si bien no son muy elevadas se encuentran por encima de los máximos permisibles para irrigación y bebida humana.
Al igual que en la subcuenca alta del Río Blanco, las mayores concentraciones de B y As en este sector se hallaron también en aquellas estaciones ubicadas sobre el Río Blanco, cuyas máximas corresponden a la estación J-47, ubicada aguas abajo de Malimán.
En la estación J-47, las concentraciones de Boro registradas fueron 2.000 y 2.800 µg/l para la campaña estival e invernal respectivamente. Ambos valores superan los Niveles Guía para irrigación.
Los valores de As registrados en esta estación fueron de 34 y 115 µg/l para la campaña estival e invernal respectivamente, superando los niveles guía para irrigación y bebida humana únicamente en la campaña estival.
Por otra parte, se observa que la calidad de las aguas en los principales canales o redes de riego del valle es apta para irrigación. No obstante, en las estaciones J-55 (Canal de Chita) y J-52 (Canal 2 de Agua Negra) se registraron valores de B que superan levemente el máximo correspondiente con valores que fluctúan entre 700 y 900 µg/l.
Finalmente, en la estación J-50 ubicada aguas abajo del Dique Cuesta del Viento se registraron concentraciones de B de 1.400 y 2.000 µg/l para ambas campañas.
Si bien estos valores superan los máximos permisibles de los Niveles Guía para irrigación, se observa un notable mejoramiento en la calidad de las aguas en cuanto al contenido bórico y salino, considerando los valores registrados en la cuenca alta del Río Blanco y en el Río de La Palca. Este fenómeno está asociado a un aumento en la dilución ante el aporte de los arroyos que drenan el sector sudoeste del área estudio.
Problemática relacionada con la calidad y el uso de los Recursos Hídricos
Como fue mencionado anteriormente, esta subcuenca constituye el mayor aprovechamiento de los recursos hídricos en el área de estudio, a partir de la ubicación de los principales centros poblados y las principales unidades productivas, dedicadas particularmente a la actividad frutihortícola.
La particular economía de la región, ligada principalmente a esta actividad, ha producido un desarrollo en la infraestructura necesaria para el aprovechamiento del recurso hídrico superficial para la irrigación de estas unidades.
El canal de Chita, con una longitud de 24 Km, capta las aguas del arroyo homónimo, permitiendo la irrigación de Bella Vista, Iglesia y Campanario. La calidad de las aguas registrada en la estación J-55, a 5 Km de Bella Vista, es en general apta para la irrigación de numerosos cultivos aunque puede requerir un manejo especial debido a su contenido de Boro.
Los arroyos Agua Negra y Agua Blanca son captados en los canales del mismo nombre, permitiendo el riego de Rodeo, Colola, Las Flores, Guañizuil y Retiro. El canal de Agua Negra tiene una longitud de 34 Km, mientras que el canal de Agua Blanca posee una longitud total de 10 Km. La calidad del agua en ambos canales es buena dado que no se registran concentraciones de los parámetros medidos que superen los máximos permisibles.
Por otra parte, si bien el desarrollo potencial de la actividad minera en la provincia de San Juan es promisorio, es importante destacar que no existen actualmente en esta subcuenca fehacientes posibilidades de desarrollo de proyectos mineros, por lo cual puede concluirse que tanto el abastecimiento de agua como los impactos ambientales potenciales de dicha actividad, no constituyen una amenaza para el uso actual de los recursos hídricos de este sector.
Evaluación General
En la cuenca del Río Blanco, no se evidencia actualmente la influencia de actividades antrópicas sobre la calidad de los recursos hídricos.
La calidad de las aguas analizadas en las subcuencas Alta del Río Blanco y del Río de La Palca es la más baja del área de estudio.
En ambas subcuencas existen posibilidades de desarrollo de proyectos mineros. Sin embargo dada la limitada utilización del recurso se estima que los efectos que dicha actividad pudiese ocasionar no tendrían una incidencia directa sobre el uso del recurso por parte de otras actividades.
En el Parque Nacional San Guillermo se consideró apropiado la aplicabilidad de los niveles guía para Protección de la Vida Acuática en agua dulce superficial y Bebida de Ganado. Los valores registrados allí en todos los parámetros medidos no superan en ningún caso dichos niveles.
En el Valle de Iglesia, el aprovechamiento de los recursos hídricos está determinado principalmente por su utilización para el riego de las áreas agrícolas y no se evidencia actualmente ninguna situación que pudiese comprometer el uso actual de las aguas del sector.
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| | Descripción Fitogeográfica
El área de estudio de la provincia de San Juan abarca parte de las Provincias Altoandina y Puneña del Dominio Andino Patagónico, y la Provincia de Monte perteneciente al Dominio Chaqueño.
Gran parte del área de estudio presenta áreas donde la flora tiene un porcentaje de cobertura menor al 5%, se consideran zonas "sin vegetación", que corresponden a sectores de afloramiento rocoso que se encuentran a gran altura y poseen condiciones ambientales adversas para el desarrollo de la vegetación. Las zonas sin vegetación se ubican predominantemente en la Provincia Altoandina, ocupando la mitad oeste del área de estudio. Dentro de esta zona se presentan vegas de gran importancia para la fauna, ya que presentan recursos como humedad, suelo y vegetación asociada que no se encuentra en las áreas circundantes, con condiciones ambientales más extremas.
En el área de estudio se han identificado formaciones arbustivas y herbáceas que se segregan altitudinalmente. Las formaciones arbustivas se encuentran ampliamente distribuidas, en cambio las herbáceas se hallan restringidas a sectores de altura como el Portezuelo de Conconta y lugares aledaños, y la Cordillera de la Brea. Si bien a cada provincia fitogeográfica se le atribuye más de una formación vegetal, puede afirmarse que las formaciones herbáceas son exclusivas de la Provincia Altoandina, mientras que las arbustivas se encuentra en las tres provincias fitogeográficas.
En general, el estrato arbustivo de baja cobertura y baja altura está principalmente asociado a la Provincia Puneña y Altoandina. En la Provincia Altoandina, dominan las especies del género Adesmia, y en la Provincia Puneña dominan los géneros Fabiana y Cyclum.
La formación arbustiva, compuesta por las comunidades de Larrea y Bulnesia caracterizan a la Provincia del Monte.
Provincia Altoandina
La Provincia Altoandina, emplazada por sobre los 3000 m.s.n.m. en sectores ubicados en el norte y sudoeste del área de estudio. El clima es frío todo el año y las precipitaciones son en forma de nieve o granizo. La temperatura presenta grandes oscilaciones diarias y poca variabilidad estacional y los vientos son variables e intensos.
Domina la vegetación herbácea de baja y media altura, caracterizada por la familia Poacea con las siguientes especies características del área: Stipa speciosa, Stipa scirpea, Stipa tennuissima, Stipa vaginata, Stipa frígida, Stipa chrysophylla, Stipa andina.
También existen arbustos pertenecientes a la familia Fabaceae con especies representativas del genero Adesmia como: A. pinifolia, A. oborata, A. uspallatensis. La provincia Altoandina presenta una cobertura promedio que varía entre 5 y 25% y una altura inferior a 30cm.
Cabe destacar, que no se han observado durante las campañas, especies vegetales de importancia económica para el área.
Provincia Puneña
La Provincia Puneña, ocupa prácticamente todo el sector este del área de estudio, apareciendo en pequeños sectores de la zona centroeste. Se ubica en un rango altitudinal, entre los 2500 a 3000 m.s.n.m. El Clima es seco y frío, las variaciones estacionales de temperatura son menores que las variaciones diarias. Las precipitaciones son estacionales (noviembre - abril), disminuyendo de Este a Oeste y de Norte a Sur.
Dominan las comunidades arbustivas de altura que forman una faja a lo largo de toda la mitad Este del área de estudio. Presentan una altura inferior a 1,5 m. (encontrándose generalmente bajo los 0,5 m.) y una cobertura promedio superior al 15%.
Las especies características en el área de estudio son Fabiana densa (tolilla), Adesmia horridiuscula (chijua) y Bacharis boliviensis (añagua), que poseen características leñosas por lo que son usadas como combustible.
Provincia del Monte
La Provincia del Monte se encuentra en zonas donde la altura no sobrepasa los 2500 m.s.n.m., restringiéndose prácticamente, al sector sudeste del área de estudio, en el denominado valle de Iglesia.
El jarillal es la comunidad más importante de esta provincia fitogeográfica y se desarrolla en bolsones y llanuras donde los suelos son arenosos. Corresponde a una asociación de Larrea divaricata, L. cuneifolia, L. nitida, Monttea aphila y Bouganvillea spinosa.
Otra comunidad representativa es la estepa espinosa, que ocupa suelos detríticos gruesos. Las especies dominantes son: Plectrocarpa tetracantha, Bulnesia schickendantzii y Gochnatia glutinosa.
Estado de Conservación de la Flora
En la Tabla que se muestra a continuación se describen las especies amenazadas descriptas por Chebez y Haene (1994) para el área. De las 159 especies citadas para la misma, solo 6 se hallan amenazadas, pudiendo ser atribuido este bajo número, a la escasa información que existe sobre el estado de conservación de la flora en ese sector de la provincia o la baja antropización de la región, de la cual no se registran impactos.
Tabla Nº 1 - Listado de Especies y Grado de Conservación de Especies Amenazadas para el Area de Estudio
| Especie | Estado de Conservación
|
|---|
| Nototriche Caesia | Rara
| | Phacelia Nana | Rara
| | Senecio Hieronymi | Rara
| | Festuca Dissitiflora | Rara
| | Bulnesia Retama | Indeterminada
| | Prosopis Abreviata | En Peligro |
Fuente : Chebez y Haene (1994).
Descripción Faunística
Los tres grandes ambientes naturales identificados para el área (Estepa Altoandina, Puna y Monte) marcan el gradiente de distribución altitudinal de la fauna. A media que se desciende desde la estepa Altoandina hacia la puna y el monte, existe una mayor riqueza de especies debido a las condiciones ambientales más favorables. Sin embargo, no existe una clara distinción en la composición específica entre estepa Altoandina y Puna, pero si, las diferencias se acentúan al comparar estos dos ambientes con el del Monte.
En el ambiente de estepa Altoandina, se observaron dos especies, Liolaemus boulengeri (lagartija), Geositta tenuirostris (caminera picuda). Esta última, se halla restringida al oeste de Jujuy, Salta, Catamarca, La Rioja, y en San Juan se la encuentra únicamente en pequeños sectores del norte del área de estudio, generalmente adaptadas a lugares de condiciones climáticas extremas.
En la zona correspondiente a la puna se observaron seis especies exclusivas: Liolaemus elongatus, L. Andinus y L. Constanzae (lagartijas); Phymaturus punae (matuasto), Carduelis magellanica (cabecita negra común) y Andinomys edax (rata andina).
En el ambiente del monte fue detectado el mayor número de especies exclusivas: Pseudolopex griseus (zorro gris), Thylamis pusillus (marmosa común), Galea musteloides (cuis común), Eudromia elegans (martineta común), Circus cinereus (gavilán ceniciento), Athene cunicularia (lechucita vizcachera), Leplasthenura fuiiginiceps (coludito canela), Rhynocrypta lanceolata (gallito copetón), Muscisaxicola rufivertex (dormilona gris), M. albilova (dormilona ceja blanca) y Diuca diuca (diuca común).
Dentro de este ambiente existen pequeños sectores destinados a la actividad agrícola. Si bien presentan especies características del Monte como la comadreja overa (Didelphis albiventris), la torcaza (Zenaida auriculata), la torcasita (Columbina picui), el suirirí real (Tyrannus melancholicus) y el fio fio silvador (Elaenia albiceps), la mayoría de estas son especies sinantrópicas, características de agroecosistemas, donde la riqueza es considerablemente menor a la del resto de los ambientes. Esto denota la pérdida de diversidad que sufren las áreas naturales, ante la posibilidad de ser intervenidas por actividades humanas.
La Tabla siguiente muestra el estado de conservación de las especies amenazadas del Dominio Andinopatagónico y Chaqueño para el área de estudio.
Tabla Nº 2 - Estado de Conservación de las Especies Amenazadas del Dominio Andinopatagónico y Chaqueño para el Area de Estudio
| Especie | Nombre Vulgar | Estado de Conservación
|
|---|
| Lama guanicoe | Guanaco | Vulnerable
| | Vicugna vicugna | Vicuña | Vulnerable
| | Pseudolopex culpaeus | Zorro colorado | En peligro
| | Pseudolopex griseus | Zorro gris | En peligro
| | Akodon andinus | Ratón andino | Indeterminado
| | Andinomys edax | Rata andina | Indeterminado
| | Pterocnemia pennata | Choique | Vulnerable
| | Falco peregrinus | Halcón peregrino | Vulnerable
| | Sicalis auriventris | Jilguero grande | Raro
| | Carduelis uropygialis | Cabecitanegra andino | Vulnerable
| | Carduelis atrata | Negrillo | Vulnerable |
Fuente : Chebez y Haene (1994).
A continuación se mencionarán aspectos de la biología y del estado de conservación de las especies más representativas del área.
La vicuña (Vicugna vicugna) habita estepas de altura ubicadas a más de 3000 m con climas fríos, áridos y semiáridos. Al llegar el invierno, se traslada a zonas más bajas y tras los deshielos, regresa a zonas de mayor altura. Se extiende por las altiplanicies andinas, en una franja que corre desde el norte de Perú hasta el norte de Chile y Argentina hasta penetrar en el oeste boliviano.
En nuestro país, pese a que en el pasado habrían ocupado parte de las Sierras Pampeanas, hoy sólo se la encuentra en el norte y oeste de Jujuy y Catamarca, oeste de Salta y La Rioja, y norte de San Juan.
El zorro colorado (Pseudolopex culpaeus) tiene una amplia distribución en el país, sin embargo se halla en peligro de extinción debido a que estos animales son perseguidos por el valor de su piel y ser considerados peligrosos para el ganado.
No existen en la actualidad estudios que permitan conocer el estado de las poblaciones de zorros en la Argentina, pero algunos autores afirman que sus niveles poblacionales pueden haber disminuido en un 70% debido a la caza y envenenamiento masivo.
El halcón peregrino (Falco peregrinus) es una especie de distribución cosmopolita, con formas residentes y otras migratorias. La especie se halla catalogada como vulnerable tanto nacional como internacionalmente y la disminución en su número podría deberse a la acumulación en sus tejidos de residuos organoclorados que contienen los plaguicidas. Estos afectan el metabolismo normal del calcio y producen el adelgazamiento de la cáscara de los huevos, por lo cual estos se rompen antes de eclosionar.
El choique (Pterocnemia pennata) habita el oeste de Jujuy, Salta, Catamarca, La Rioja, San Juan y noroeste de Mendoza. Su estado de conservación "vulnerable" es atribuido a la persecución a la que es sometido debido al valor de sus plumas, por se objeto de la caza indiscriminada y por la progresiva destrucción de su hábitat natural.
Humedales
Este término, engloba a muy diversos ambientes acuáticos conformados por aguas naturales o artificiales, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, como lagos, lagunas, vegas, esteros, salares, ríos, arroyos, etc.
Los ríos, arroyos y vegas presentes en el área de estudio adquieren singular importancia. Son ambientes cuya productividad es normalmente superior a la de los ecosistemas terrestres, lo que determina una alta diversidad específica asociada a ellos. En zonas áridas y semiáridas, como en este caso, poseen un valor especial, donde el agua suele ser un limitante para el desarrollo de las distintas comunidades biológicas.
Dentro del área de estudio, se hallan representados por numerosas vegas y ríos como el Río de Agua Negra, Río Turbio, Río del Valle del Cura, Río de la Palca, Río San Guillermo, Río Santa Rosa y Río Blanco, entre otros. Todos ellos, presentan una elevado número de especies exclusivas (mayor que el resto de los ambientes) y cuya actividad está limitada por este recurso.
Entre las especies más importantes observadas en diversos humedales del área de estudio, se destacan: Bufo spinulosus (sapo), Lophoneta specularoides (pato crestón), Anas georgica (pato maicero), Merganetta armata (pato de torrente), Fulica rufifrons (gallareta escudete rojo), Rallus sanguinolentus (gallineta común), Thinocorus orbignyanus (agachona de collar), Attagis gayi (agachona grande) y Cinclodes fuscus (remolinera acanalada).
Cabe destacar, que existen además, un gran número de aves que habitan exclusivamente en los humedales altoandinos del noroeste del país, estas son: Anas flavirostris (pato barcino), Chloefaga melanoptera (guayata), Fulica cornuta (gallareta cornuda), Vanellus resplendens (tero serrano), Vanellus chilensis (tero común), Phegornis mitchelli (chorlito de vincha), Larus serranus (gaviota andina), Charadrius alticola (chorlo puneño), Calidris bairdii (playerito canela), Thinocorus rumicivorus (agachona chica), Metriopelia morenoi (palomita andina), M. Aymara (palomita ala dorada), Cinclodes atacamensis (remolinera acstaña)y Geositta tenuirostris (caminera picuda).
Algunos de los fenómenos biológicos más importantes, asociados a éstos ambientes, son su utilidad como lugar de reproducción y cría para muchas de estas especies (Fulica cornuta, Anas georgica, Larus serranus), siendo además, zona de paso de especies migrantes neárticos en su viaje a las costas patagónicas como Calidris bairdii, Thinocorus orbygnianus, T. rumicivorus. Por lo general, estas aves que realizan grandes migraciones, lo hacen por las mismas rutas y tienen zonas de descanso predeterminadas, donde tienen asegurada la provisión de alimento que les permite una rápida recuperación y continuar su viaje.
Muchas de las especies que caracterizan estos ambientes se hallan amenazadas. En la Tabla siguiente, se menciona el estado de conservación de algunas especies exclusivas de los humedales.
Tabla Nº 3 - Estado de Conservación de las Especies Presentes en los Humedales del Noroeste Argentino
| Especie | Nombre Vulgar | Estado de Conservación
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|---|
| Lophoneta specularoides | Pato crestón | En Peligro
| | Anas flavirostris | Pato barcino | Vulnerable
| | Merganetta armata | Pato de torrente | Vulnerable
| | Fulica cornuta | Gallareta cornuda | Rara
| | Phegornis mitchelli | Chorlito de vincha | Rara
| | Geositta cunicularia | Caminera picuda | Rara
| | Larus serranus | Gaviota andina | Rara |
Fuente : Chebez y Haene (1994).
Es importante destacar, la presencia de Fulica cornuta (gallareta cornuda), Geositta cunicularia (caminera común), Vanellus resplendens (teroserrano) y Charadrius alticola (chorlo puneño), que según los antecedentes bibliográficos, no se hallan citados para el área de estudio. Esto pone de manifiesto, la importancia de efectuar muestreos y observaciones regulares para disponer de información actualizada (sobre todo de aquellas especies que presenten problemas de conservación) y evidencia el aporte realizado por este trabajo, al identificar una nueva distribución para las especies.
Reserva de San Guillermo
La Reserva Provincial de San Guillermo, se ubica al noroeste de la provincia, en el Departamento de Iglesia, limitando al oeste con la República de Chile y al Norte con la provincia de La Rioja. El límite este, lo conforma el Río Blanco. El límite Sur esta formado por una línea imaginaria, que vincula el Paso de las Tórtolas con la confluencia del Río Blanco con el Río de la Palca.
Fue creada a través del Decreto del Poder Ejecutivo Provincial Nº 2164 en junio de 1972, siendo su objetivo principal la conservación de los recursos naturales, en especial de la vicuña. En el año 1980 fue declarada Reserva de Biosfera. La misma, ha sido zonificada en tres áreas, con motivo de posibilitar un mejor control y manejo de los recursos, resultando: un área Núcleo, que constituye el Parque Nacional San Guillermo, áreas de amortiguamiento y áreas de uso múltiple.
Esta zonificación fue realizada teniendo en cuenta el compromiso que destacan las dos actividades de mayor importancia para la región, como son: la conservación de la biodiversidad y la futura actividad minera, determinándose los sitios para la compatibilidad de ambas actividades.
En Octubre de 1996, el gobierno de la provincia de San Juan cede a la Nación, para la creación de un Parque Nacional, una superficie de170.000 has, mediante Convenio celebrado entre las partes, ratificado por Ley Nº 25.077 del Honorable Congreso de la Nación.
El mencionado Convenio, en su cláusula segunda, refiere entre otras cosas, al compromiso de la Provincia a "establecer una normativa que regule las actividades humanas, de tal forma que éstas no tengan consecuencias o repercusiones ambientales en la zona objeto de la cesión".
Consideramos que en materia minero ambiental, dicho compromiso se encuentra plenamente cumplido, en virtud de la sanción de la Ley Nº 24.585, incorporada al Código de Minería de la Nación como Título XIII - Sección Segunda y de su Normativa Complementaria y presupuestos mínimos, aprobados por la Provincia mediante Decreto del Poder Ejecutivo Nº 1426/96.
Descripción Ambiental
La Reserva Provincial San Guillermo tiene características biológicas muy particulares. La desarrollo de la vegetación está muy condicionada por la topografía, las condiciones climáticas extremas y la escasa disponibilidad de agua. Las provincias fitogeográficas mayormente representadas son la Altoandina y Puneña, mientras que la provincia del Monte está representada en las zonas de menor altitud y se extiende por la Provincia Puneña, a través de las quebradas.
En el área de la reserva, se ha identificado la presencia de dos especies endémicas de lagartijas, Centrura punae y Liolaemus eledori, y una especie vegetal de la familia de las compuestas, Huarpea andina.
El Parque Nacional San Guillermo, ubicado dentro del ámbito de la Reserva, constituye el área de mayor densidad de camélidos silvestres de todo el país, posiblemente atribuido a la ausencia de asentamientos humanos y de ganado doméstico. La mayor concentración se registra en el área este del parque, donde existen amplios llanos de altura donde habita uno de los núcleos poblacionales más importantes de vicuñas del país, junto con guanacos y tropillas de ñandú. En esta zona se destacan los pastizales con un 5% de cobertura vegetal proporcionada por Stipa frigida, Adesmia horrida y Lycium sp, entre otras especies.
La zona del Valle del Cura destaca en importancia, debido a que alberga también una gran concentración de ejemplares de guanacos. Durante las campañas fueron observados numerosos ejemplares de Lama guanicoe muertos, por causa del riguroso invierno de 1997, asociado al fenómeno del Niño, que afectó considerablemente la zona. Es muy probable, que las grandes acumulaciones de nieve hayan provocado la muerte de una importante parte de la población y que otra, haya migrado a sectores de menor altitud.
Las vegas presentes poseen un 100% de cobertura proporcionada por Fetusca scirpifolia, Juncus leseuvrii, Oxcychloe simulans, etc. Asociadas a ellas, existen numerosas aves como Fulica cornuta (gallareta cornuda), Larus serranus (gaviota serrana), Chloephaga melanoptera (guayata), diversos patos como Lophoneta specularoides, Anas georgica, Anas flavirostris, además de chorlitos migratorios como Phegornis mitchelli y Charadrius alticola.
Las áreas de amortiguamiento y uso múltiple, abarcan principalmente a la provincia Altoandina. A grandes alturas y en ambientes más húmedos, existe una formación tipo tundra. Por debajo de los 4300 - 4700 m (límite altitudinal de la vegetación) y hasta los 3600-3700 m aparece una estepa xerófila abierta con dominancia de gramíneas como Stipa chrysophylla, S. speciosa y S. frígida en forma de matas globosas muy esparcidas, y caméfitas como Adesmia nanolignea y Calceolaria pinifolia en forma de placas.
La Tabla que se presenta a continuación muestra un listado de la fauna presente en la reserva y cuya conservación es importante por su rareza y vulnerabilidad.
Tabla Nº 4 - Especies Amenazadas del Area de la Reserva Provincial San Guillermo
| Especie | Nombre Vulgar | Estado de Conservación
|
|---|
| Geosita cunicularia | Caminera antártica | Rara
| | Geosita isabelina | Caminera grende pálida | Rara
| | Muscisaxicola frontalis | Dormilona frentinegra | Rara
| | Pheornis mitchelli | Chorlo de la ciénaga | Rara
| | Sicalis auriventris | Misto grande | Rara
| | Phrigilus dorsalis | Yal andino | Rara
| | Larus serranus | Gaviota serrana | Rara
| | Fulica cornuta | Gallareta cornuda | Rara
| | Pterocnemia pennata | Ñandú | Vulnerable
| | Falco peregrinus | Halcón peregrino | Vulnerable
| | Lama guanicoe | Guanaco | Vulnerable
| | Vicugna vicugna | Vicuña | Vulnerable
| | Lagidium viscacia | Chinchillón | Vulnerable
| | Pseudolopex culpaeus | Zorro colorado | En peligro
| | Pseudolopex griseus | Zorro gris | En peligro |
Fuente : Flores y Sánchez, 1982.
La Reserva de San Guillermo es de singular importancia a nivel provincial, nacional e internacional, tiene características biológicas muy particulares, constituyendo macro y microambientes que resultan en una gran diversidad de especies. Gran parte de los ecosistemas mantienen su carácter natural debido a que no presentan presión antrópica. Sin embargo, debe resaltarse que el estado de conservación de la misma es producido por la inaccesibilidad de la región y por las medidas adoptadas por los ocasionales visitantes, la mayoría vehículos en tránsito, que otras disposiciones, ya que actualmente no presenta plan de manejo alguno.
Al constituirse en Reserva de la Biosfera, forma parte de los principales ecosistemas protegidos del mundo, teniendo como objetivo la conservación de los Recursos naturales y fomentar a la investigación científica en el ámbito, como referencia para la medición de los impactos del hombre sobre el medio ambiente. Sobre el caso, resulta sumamente importante la implementación adecuados planes de control y manejo sobre sus recursos.
Evaluación General
Puede considerarse que el área de estudio se halla poco modificada, debido a la baja densidad poblacional y que son ambientes poco productivos, cuyos recursos no son aprovechables para el desarrollo de la actividad humana. Los ambientes de alta montaña, que caracterizan a gran parte del área son los menos afectados, debido a la poca accesibilidad, transformándose en sectores que actúan como efectivo resguardo para la conservación del hábitat natural.
El Dominio Andinopatagónico del área de estudio, constituye una de las regiones menos alteradas del país. Sin embargo, un alto porcentaje de las especies de la fauna presentes, sobre todo las aves y los grandes mamíferos, presentan un grado de conservación preocupante. Esto podría ser atribuido, no a la pérdida de natural de los hábitats, sino a la presión ejercida directamente por el hombre sobre las especies como el zorro, la vicuña, el guanaco, el cóndor, el choique, y otras especies, que son cazadas, ya sea para el aprovechamiento de su piel, carne o con finalidades estéticas.
La Reserva Provincial de San Guillermo constituye un sitio prioritario para la conservación de la fauna a nivel provincial, nacional e internacional, por lo cual, deben implementarse urgentes medidas para el control y manejo de sus poblaciones naturales. Actualmente, la actividad minera contribuye significativamente a la preservación de la fauna mediante la construcción y mantenimiento de las únicas vías de acceso hacia la Reserva que permiten ejercer un control sobre la caza furtiva.
El área del monte, situada al sureste del área de estudio posee una baja transformación, pero con una acentuada degradación en pequeños sectores muy localizados, debido principalmente a la presencia de cultivos agrícolas. El ganado doméstico es escaso en el área, por lo que su acción sobre la vegetación natural se cree poco relevante.
Los humedales, considerados como ecosistemas altamente frágiles, se presentan en buen estado, concentran gran cantidad de especies exclusivas, son utilizados como sitios de reproducción y nidificación por muchas especies de aves y constituyen lugares de descanso de aves migratorias.
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