PROVINCIA DE SALTA



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Recursos Biológicos

Descripción Fitogeográfica

El área de estudio de la provincia de Salta comprende, casi en su totalidad, las Provincias Altoandina y Puneña del Dominio Andino Patagónico.

Una parte importante del área de estudio, presenta zonas "sin vegetación", grandes salares, sectores de afloramientos rocosos y sectores que se encuentran a gran altura o poseen condiciones ambientales adversas. En estas áreas de la Provincia Altoandina, la flora presenta un porcentaje de cobertura menor al 5%. Las formaciones de la puna se encuentran adyacentes a estas zonas "sin vegetación" y no existe una zona de transición entre ambas provincias fitogeográficas como indican los mapas de Cabrera (1976), el cual es resultado de un tratamiento meramente florístico.

Provincia Altoandina

Está ubicada por sobre los 4200 m y llega hasta el nivel de nieve perpetua. El clima es frío todo el año y las precipitaciones son en forma de nieve o granizo. La temperatura presenta grandes variaciones diarias y poca variabilidad estacional, los vientos son variables e intensos.

En la Provincia Altoandina predomina la vegetación herbácea de baja y media altura caracterizada por la familia Poacea, que incluye varias especies de interés económico regional, como por ejemplo:

  • Deyeuxia fulva (la quaia): usada en el techado de los ranchos.
  • D. tristoides, Digitaria californica, Diplachne dubia, Distarichlis humilis y especies del género Stipa son de importancia forrajera.
  • Adesmia nanolignea (cuerno de cabra): arbusto de uso intensivo como combustible.

Dentro del área en cuestión y con un grado de conservación determinado se encuentran las especies Nototriche caesia y Phacelia nana, categorizadas como raras, Azorella bilboa en peligro y Astragalus flavocreatus indeterminada.

Provincia Puneña

Se encuentra entre los 3200 y 4000 m. El clima es seco y frío, las variaciones estacionales de temperatura son menores que las variaciones diarias. Las precipitaciones son estacionales, entre noviembre y abril, disminuyendo de E a O y de N a S.

Las formaciones arbustivas bajas y de escasa cobertura abarcan la mayor parte del área de estudio. En la puna húmeda domina una vegetación uniforme de gramíneas, principalmente Stipa y Festuca dolichophyla y en algunas áreas se encuentran arbustos bajos de Baccharis y Fabiana entre otros géneros. En cañadas y laderas se desarrollan bosques mas o menos densos de Polylepis. En las partes más altas la vegetación es baja, adaptada a la radiación, sequedad, vientos y frío severo.

En áreas más áridas hay pastos dispersos y arbustos bajos, muchos de los cuales constituyen un factor importante en la economía de la región, por ejemplo:

  • Fabiana sp, Adesmia sp, Parastrephia sp, Bacharis sp, Maihuenopsis sp y Polylepis tomentela son usadas como combustible.
  • Prosopis ferox es usada como combustible y en la construcción.
  • Trichosercus pasacana es usada en la construcción.
  • Larrea divaricata, Artemisia copa y Haplopapus rigidus son de uso medicinal.

Según el grado de conservación las especies Polylepis tomentela, Haplopapus rigidus y Trichosercus pasacana se hallan en peligro, Prosopis ferox es vulnerable y Amarillis aviflora, especie endémica de la puna salteña, se encuentra en peligro de extinción.

Cabe destacar que, actualmente, estas comunidades vegetales se hallan alteradas, tanto en su composición florística como en su abundancia, debido al aprovechamiento que hacen los lugareños de las mismas y al sobrepastoreo producido por el ganado doméstico.

Descripción Faunística

Estepa Altoandina y Puna

Respecto de la fauna, no existe una clara distinción en la composición específica entre los ambientes de estepa altoandina y puna, de hecho, la mayoría de las especies ocupan indistintamente ambos ambientes, por lo tanto serán tratadas como una unidad.

Los humedales serán tratados aparte debido a que constituyen ambientes que presentan una alta concentración de especies exclusivas.

A continuación, en la Tabla Nº 13, se mencionan las especies más representativas del área que se hallan amenazadas.

Tabla Nº 13 - Listado de Especies y Grado de Conservación de Especies Amenazadas para la Provincias Alto Andina y Puna
EspecieNombre VulgarEstado de Conservación
Pterocnemia pennataChoiqueVulnerable
Buteo puecilochorusAguilucho puneñoRara
Phygilus dorsalisComesebo puneñoRara
Phrygilus atricepsComesebo cabeza negraRara
Geositta punensisCaminera puneñaRara
Geositta tenuirostrisCaminera picudaRara
Muscisaxicola alpinaDormilona cenicientaRara
Muscisaxicola flavinuchaDormilona fraileRara
Muscisaxicola frontalisDormilona frente negraRara
Asthenes steinbachiCanastero castañoRara
Carduelis uropigialisCabecitanegra andinoVulnerable
Falco peregrinusHalcón peregrinoVulnerable
Lama guanicoeGuanacoVulnerable
Lynchailurus colocoloGato del pajonalVulnerable
Lagidium viscaciaVizcachaVulnerable
Vicugna vicugnaVicuñaVulnerable
Pseudolopex culpaeusZorro coloradoEn Peligro
Akodon andinusRatón andinoIndeterminado
Neotomis ebriosusratón ebrioRara

La vicuña (V. vicugna) habita en las estepas de altura de climas áridos y semiáridos fríos ubicadas a más de 3000 m. Se distribuye por las altiplanicies andinas, en una franja que corre desde el norte de Perú hasta el norte de Chile y del extremo norte de la Argentina hasta penetrar en el oeste boliviano. En invierno se traslada a zonas más bajas y tras el deshielo regresa a zonas de mayor altitud.

En nuestro país, pese a que en el pasado habría ocupado parte de las Sierras Pampeanas, hoy sólo se la encuentra en el norte y oeste de Jujuy y Catamarca, al oeste de Salta y La Rioja y el norte de San Juan. En Salta se encuentra en los departamentos de Los Andes, La Poma y Santa Victoria (éstos últimos se encuentran fuera del área de estudio).

La población mundial se estimó en 400.000 ejemplares para el año 1950 y en menos de 10.000 hacia 1960. Esta drástica reducción, cercana al 98%, fue ocasionada por la caza indiscriminada para el aprovechamiento de su lana y carne.

Esta situación determinó que se tomen medidas para su conservación. Actualmente esta especie se halla protegida en la Reserva Natural de Flora y Fauna del Departamento de Los Andes, donde se calcula que viven alrededor de 600 ejemplares, constituyendo ésta, prácticamente la mitad norte del área de estudio

En 1993 se sancionó la Ley Provincial Nº 6709 que prohibe la caza, tenencia, comercialización e industrialización de la vicuña.

Si consideramos que actualmente existen unos 100.000 ejemplares, con relación a los 6.000 de 1995, es evidente el repunte poblacional logrado con estas estrategias de conservación. Sin embargo la Ley de Fauna Nº 22421/96 y la UICN (1998) califican a la vicuña como vulnerable.

El chinchillón común (L. viscacia) tiene una amplia distribución en el país y se halla representado por nueve subespecies, en algunos casos de distribución muy limitada. Según Chebez (1994), ésta especie requiere de estricta protección y estudios para precisar su distribución y estatus. Se sabe que es capturada localmente como alimento y raramente para la utilización de su lana.

El zorro colorado tiene amplia distribución en el país y se halla representado por cinco subespecies. En Salta se encuentra representada por Pseudolopex culpaeus andinus. Estos animales son perseguidos por su piel y por ser considerados dañinos para el ganado.

No existen en la actualidad estudios que permitan conocer el estado de las poblaciones de zorros en la Argentina, pero algunos autores afirman que sus niveles poblacionales pueden haber disminuido un 70% debido al trampeo y envenenamiento masivos (Mares y Ojeda, 1984 y Roig, 1991).

El gato del pajonal, la subespecie Lynchailurus colocolo bodini, habita en los pastizales altos de los cerros del noroeste argentino. Según Chebez (1994), debe dársele protección porque es una especie escasa que sufre capturas constantes debido a la presión comercial.

El halcón peregrino F. peregrinus es una especie de distribución cosmopolita, con formas residentes y otras migradoras, considerándosela especie vulnerable tanto nacional como internacionalmente. La disminución de su número se debería a la acumulación en los tejidos de su cuerpo de residuos organoclorados que contienen los plaguicidas y que afectan el metabolismo normal del calcio. Este hecho produce un adelgazamiento de la cáscara de los huevos por lo cual éstos se rompen antes de eclosionar.

El choique P. pennata habita el oeste de Jujuy, Salta, Catamarca, La Rioja, San Juan y el noroeste de Mendoza. Su estado de conservación vulnerable es atribuido a la persecución a la que es sometido debido al valor de sus plumas y por ser objeto de la caza indiscriminada y por la progresiva destrucción de su hábitat natural.

Existen en el área de estudio especies endémicas y categorizadas como raras, destacándose el aguilucho puneño B puecilochorus, el comesebo cabeza negra P. atriceps y el comesebo puneño P. dorsalis.

Especies Introducidas

La introducción de plantas y animales exóticos es una forma de modificación del entorno natural causante del retroceso de numerosas especies autóctonas.

En el área de estudio, generalmente asociada a vegas, en sitios de pasturas más densas, se observa altas concentraciones de cabras y ovejas que se constituyen en importantes competidores de la llama, el guanaco y la vicuña, y que además, producen los mayores problemas de erosión del suelo.

Esta situación genera la necesidad de implementar estrategias de manejo y control sobre las especies introducidas las que actualmente se encuentran en mayor número y asilvestradas comprometiendo el desarrollo de las especies autóctonas.

Humedales

Este término engloba a diversos ambientes acuáticos de aguas naturales o artificiales, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas (lagos, lagunas, cañadas, esteros, salares, ríos, arroyos).

Los humedales presentes en el área de estudio adquieren singular importancia. Son ambientes cuya productividad es normalmente superior a la de los ecosistemas terrestres, lo que determina una alta diversidad específica asociada a ellos. Estos ambientes, en relación con los recursos hídricos, en zonas áridas y semiáridas tienen un valor especial, pues allí el agua suele ser un limitante para el desarrollo de la vida.

Dentro del área de estudio se hallan representados por el Salar de Diablillos, Salar del Hombre Muerto, Salar Ratones, Laguna Verde y Laguna Ratones, Río de Los Patos, Río Aguas Calientes y Río Barranquillas. Todos ellos presentan una elevada proporción de especies exclusivas cuya actividad está limitada por este recurso.

Entre las especies más importantes se han observado algunos anfibios como Telmatobius atacamensis y Bufo spinulosus.

En el caso de las aves la diversidad es notable, y las especies más características son:

Phoenicopterus chilensis (Flamenco común), Anas flavirostris (Pato barcino), Anas georgica (Pato maicero), Lophonetta specularoides (Pato crestón), Calidris bairdii (Playerito unicolor), Phalaropus tricolor (Falaropo común), Cinclodes atacamensis (Remolinera castaña), Attagis gayi (Agachona grande), Thinocorus orbignyianus (Agachona de collar), Thinocorus rumiscivorus (Agachona chica), Asio flammeus (Lechuzón de campo), Lessonia rufa (Sobrepuesto común).

Existen, además, gran número de endemismos, los cuales se enuncian a continuación:

Idiopsar brachiurus (Yal grande), Fulica cornuta (Gallareta cornuda), Chloephaga melanoptera (Guayata), Vanellus resplandens (Tero serrano), Charadris alticola (Chorlito puneño), Gallinago andina (Becasina andina), Oreotrochilus estella (Picaflor puneño), Ochthoeca oenanthoides (Pitajo canela), Phoenicoparrus andinus (Parina grande) y Phoenicoparrus jamesi (Parina chica).

A continuación se presenta en la Tabla Nº 14 el detalle del estado de conservación por especie en los humedales del área de estudio.

Tabla Nº 14 - Estado de Conservación de las Especies Amenazadas de los Humedales del Area de Estudio
EspecieNombre VulgarEstado de Conservación
Phoenicoparrus andinusParina grandeRara
Phoenicoparrus jamesiParina chicaRara
Anas flavirostrisPato barcinoVulnerable
Lophonetta specularoidesPato crestónEn Peligro
Fulica cornutaGallareta cornudaRara
Recurvirostra andinaAvoceta andina Rara
Phalaropus tricolorFalaropo comúnRara
Larus serranusGaviota andinaRara
Geositta cuniculariaCaminera comúnRara
Idiopsar brachiurusYal grandeRara

La gallareta cornuda F. cornuta habita las lagunas altoandinas entre los 3.000 y 4.600 m. En Argentina se distribuye en las provincias de Jujuy, Salta, Catamarca y Tucumán. Es considerada una especie "rara" y los factores de su disminución poblacional se debería, principalmente, al cambio de las condiciones naturales de los ambientes que habita, lo que habría afectado su alimentación, reproducción y cría.

Las parinas del género Phoenicoparrus habitan en lagunas y salares de altura de la Puna y en otras regiones del país. Debido a la escasez de sitios de concentración y nidificación, y debido a la baja tasa de reproducción de la especie, son consideradas "raras" e incluidas recientemente en el Red Data Book (1992) como amenazadas. Debe tenerse en cuenta que estas especies son altamente sensibles a las alteraciones y perturbaciones del ambiente.

Algunos de los fenómenos biológicos más importantes asociados a estos ambientes, son su utilidad como lugar de reproducción para varias de estas especies como Phoenicoparrus andinus, P. jamesi, Fulica cornuta y Recurvirostra andina, siendo además, zona de paso de aves migradoras neárticos en su viaje a las costas patagónicas como Phalaropus tricolor y Calidris bairdii (Caziani y Delindati 1997).

Por lo general, las aves que realizan grandes migraciones lo hacen por las mismas rutas y tienen zonas de descanso predeterminadas, donde tienen asegurada la provisión de alimento, lo que les permite una rápida recuperación para continuar su viaje. Por lo tanto, la alteración de éstas áreas a nivel local puede producir un impacto a escala mundial.

Incidencia de la Actividad Minera

El Salar de Cauchari, ubicado dentro de la Reserva de los Andes, recibe como afluente principal al Río Tocomar. La influencia del vertido de colas de la planta de procesamiento de boratos de Minera Gavenda, situada en cercanías de éste, se evidencia mediante elevadas concentraciones de arsénico, boro y sólidos totales disueltos, que superan ampliamente los Niveles Guía de la Normativa Complementaria de la Ley Nº 24.585 para el desarrollo de la vida acuática en aguas dulces y saladas. Esto puede alterar significativamente el desarrollo de la biota acuática, dado que la mayoría de los organismos no se adaptan a la presencia de estos elementos en altas concentraciones.

La sedimentación de partículas puede repercutir de manera considerable en la ecología de lagos y ríos. En muchos casos, la reproducción de los peces depende esencialmente de la flora y fauna bénticas como principal fuente de alimentación y su producción baja como consecuencia de esa continua sedimentación.

Algunas especies de peces y anfibios se reproducen en nidos o huecos cavados en el lecho, donde depositan sus huevos, lo que es prácticamente imposible realizar en zonas de sedimentación continua. Particularmente, la sedimentación excesiva de partículas puede producir el arrastre de los organismos plantónicos hacia el fondo, cubrir a las especies de hábitos bentónicos (peces, crustáceos, insectos) y huevos asociados o la obstrucción de los órganos respiratorios en alevines y larvas de insectos.

El arsénico suele concentrarse en los animales y plantas que se hallan directamente expuestos al agua y acumularse a lo largo de las cadenas tróficas. Es importante mencionar que diversas formas acuáticas pueden concentrar sustancias tóxicas, sin que esto les cause un daño. Sin embargo, estas actúan como amplificadores, haciéndolo disponible para los niveles tróficos superiores en concentraciones peligrosamente altas. Este proceso de amplificación de sustancias tóxicas puede continuar hasta el extremo superior de las cadenas tróficas y afectar, por lo tanto, no sólo la dinámica del ecosistema que constituye el Salar de Cauchari, sino también su funcionamiento integral, para la preservación de especies de la Reserva de los Andes.

La alteración de la calidad del agua perjudica notablemente la ecología y dinámica de los ambientes acuáticos. Esto produce la eliminación de las especies más sensibles y asegura la supervivencia de las más resistentes, resultando el número de especies supervivientes obviamente menor que el que componía el ecosistema original. Esto reducirá el número de nichos ecológicos y niveles tróficos, derivando en la desestabilidad del ecosistema.

Evaluación General

En líneas generales, puede considerarse que el área de estudio se halla muy poco alterada en su flora, vegetación y fauna. El carácter de ambientes poco productivos y la baja densidad poblacional, serían factores importantes de esta casi inexistente modificación del ecosistema.

En cuanto a flora y vegetación el estado de la situación del recurso presenta alteraciones mínimas, particularmente atribuibles a la acción antrópica.

En sus aspectos faunísticos, el área de estudio presenta un bajo número de las especies amenazadas, sin embargo un alto porcentaje de ellas presenta un grado de conservación preocupante.

La mayoría de estas especies comprometidas son las grandes aves y mamíferos. Esto no solamente puede ser atribuido a la pérdida de hábitat, sino a la presión ejercida por el hombre sobre especies como el zorro, la vicuña, el cóndor y el choique, entre otros, los que son cazados por diversos motivos.

En cuanto a los humedales, éstos presentan menor número de especies amenazadas. Son ecosistemas altamente frágiles, que concentran gran cantidad de especies exclusivas y alto número de endemismos. Los mismos son utilizados como sitios de nidificación por muchas especies y constituyen lugares de descanso y alimentación de aves migratorias.

Debe tenerse en cuenta que cualquier alteración sobre estos ecosistemas, altamente vulnerables, afectará directamente a sus poblaciones autóctonas. La reducción del número de cuerpos de agua por acción del hombre, dará como resultado un cambio en los hábitos de supervivencia de las especies nativas.

Recursos Humanos
Descripción General

El Departamento de Los Andes se encuentra ubicado, en su totalidad, dentro de la región Puna. Es una área montañosa, con cumbres que sobrepasan los 6.500 m, existiendo también grandes llanuras donde se ubican los salares, las cuales tienen una altura de poco menos de 3.500 m s.n.m., siendo éste el mínimo de la región.

La región bajo estudio está integrada por las localidades de San Antonio de los Cobres, Tolar Grande, Caipe, Socompa, Cauchari, Olacapato, Salar de Pocitos, Santa Rosa de los Pastos Grandes, Catúa y Hauytiquina. Sólo una de estas localidades tiene jerarquía urbana, San Antonio de los Cobres, el resto no alcanza los 500 habitantes (siendo 2000 hab. el mínimo para ser considerado asentamiento urbano). Estas pequeñas localidades, parajes (compuestos por caseríos), estaciones de ferrocarril y puestos no se articulan fluidamente con la cabecera del departamento ni entre sí, dado que el nivel de intercambio, en todos los órdenes, es casi nulo.

Las duras condiciones climáticas combinadas con la baja aptitud de sus suelos, no permiten el desarrollo de la actividad agroganadera, con salvedades en pequeños enclaves. Prácticamente no tiene actividad industrial, salvo la minera.

La imposibilidad de desarrollar en el área actividades sustentables, que conformen una trama productiva, unida a factores históricos y naturales, dieron como resultado una ocupación del espacio inarticulada y dispersa.

La conexión de la Puna con el Valle de Lerma se hace sólo a través de la ruta Nacional Nº 51.

Los caminos, si bien su estado general es bueno, no están pavimentados, salvo algunos tramos de la Ruta Nº 51, ello, sumado al tipo de terreno, generalmente escarpado y de difícil transitabilidad, hacen que la comunicación entre localidades sea dificultosa e insuma tiempos considerables.

Centros Poblados más Importantes e Infraestructura de Transporte

San Antonio de los Cobres es la localidad más importante y la actual cabecera departamental de Los Andes. Su acceso principal es por la Ruta Nº 51.

Otro acceso a San Antonio lo constituye la ruta Provincial Nº 17, que conduce al Salar de Pocitos, Salar del Hombre Muerto, Mina Tincalayu y conduce a Antofagasta de la Sierra (Catamarca).

La ruta Provincial Nº 38, que ensambla con la ruta Nacional Nº 40, permite el acceso desde la Puna Jujeña y conecta con Purmamarca, Susques y el Paso de Jama.

La red ferroviaria que interesa al departamento, correspondiente al ex ferrocarril Belgrano, hoy es explotada por la empresa estatal denominada Belgrano Cargas. La red principal, conformada por 5.904 km incluye dos ramales troncales que comunican a la región NOA con los puertos del sistema del Plata.

Dentro de la red principal se encuentra el ramal que nace en la ciudad de Güemes y, pasando por Salta, llega a la frontera argentino-chilena en Socompa, donde se conecta con la red chilena a través de la cual se accede al puerto de Antofagasta. Este ramal, denominado C14, recorre 571 km de Salta a Socompa.

En su construcción se evitaron pendientes superiores a 2,5% recurriendo para ello a artificios como "rulos" y sectores de vía en retroceso o "zig-zag". Su altura sobre el nivel del mar es máxima en el Abra Chorrillos, con 4.775 metros. Las pendientes y la pérdida de potencia por la altura limitan la capacidad de remolque, mientras que los sectores de "zig-zag" acotan la longitud máxima de los trenes (282 metros). Dichas restricciones podrían disminuirse para una operación que abarcara exclusivamente el sector Abra Chorrillos-Socompa.

La carga transportada por el Belgrano incluye boratos naturales y refinados. Si bien la mayor parte se orienta a Brasil por Paso de los Libres, aproximadamente 19.000 tns se transportan por el Belgrano hasta Socompa, donde se transbordan al ferrocarril chileno para su salida al Pacífico.

Tolar Grande es la segunda localidad del departamento. Este pueblo se formó en oportunidad de la construcción del ferrocarril a Socompa y la mayoría de sus habitantes pertenece a familias del personal ferroviario y de trabajadores de las minas, ya que en los alrededores existen yacimientos en explotación. Esta localidad tiene comisión municipal, juzgado de paz, registro civil, subcomisaría, escuela primaria y estación sanitaria. Hay alumbrado eléctrico, estación de ferrocarril, oficina de correos y telégrafos.

La Casualidad es un poblado formado con el personal afectado a la explotación e industrialización del azufre que realizaba Fabricaciones Militares, siendo en la actualidad un agrupamiento urbano de propiedad de la empresa estatal, bajo jurisdicción militar

Caipe es una estación de ferrocarril situada a 70 Km de La Casualidad. Fue fundada en 1956 para satisfacer las necesidades de transporte de la producción azufrera del establecimiento "La Casualidad" de Fabricaciones Militares. Las explotaciones de sal y sulfatos de los yacimientos próximos, incrementaron el movimiento e importancia de esta pequeña población que sólo cuenta con destacamento policial y escuela primaria.

Socompa es la estación de ferrocarril más occidental de la provincia, situada al pie del volcán del mismo nombre, sobre el paso de frontera con la República de Chile. En este lugar se realiza el transbordo de pasajeros y cargas. Hay aduana, destacamento de gendarmería nacional, correos y telégrafos.

Santa Rosa de los Pastos Grandes es la única localidad del interior del Departamento, que se aleja de la traza del ferrocarril y que tiene importancia por ser un único punto de apoyo en un área semidesértica.

Demografía

El Departamento de los Andes cuenta con una población de 4.981 habitantes (2.598 varones y 2.383 mujeres), con un índice de masculinidad de 109.

De la población total, el 46,7% lo constituyen niños de 0 a 14 años, el 49,4% está conformado por el segmento de los 15 a los 64 años, y el rango de los 65 años en adelante representa el 3,9%.

La población de ancianos es muy pequeña, y el índice de dependencia da como resultado 101,6, es decir por cada persona activa existen 1,6 personas inactivas o a su cargo.

La natalidad media de la provincia es del 27,8‰ para el año 1990. La tasa de natalidad del departamento de Los Andes supera casi en un 100% la media provincial, observándose que la tendencia general es a un descenso de la misma, mientras que en Los Andes sigue elevándose.

La mortalidad bruta muestra un suave descenso en el período 1980/90 tanto en Los Andes como a nivel provincial, aunque debe señalarse que la tasa bruta de mortalidad del departamento excede la media provincial.

El crecimiento poblacional del departamento, para el período intercensal, es del 14,7%, el cual se podría considerar bajo. A pesar de ello, muestra un ligero aumento comparándolo con períodos anteriores, en que presentaba pérdida de población.

En el cuadro siguiente se muestra la evolución de la población en cifras absolutas:

Tabla Nº 15 - Evolución de la Población. 1960-1991
AñoHabitantes
19604.267
19704.251
19804.082
19914.981

Fuente: Elaboración Propia en función de datos del INDEC.

De la tabla anterior se desprende que a partir de 1980 se produce un quiebre en la expulsión de población. Las proyecciones para el período 1991/2005, indican que la población de Los Andes aumentaría un 23,7%, (la mitad de lo estimado para la capital provincial, que se estima en un 46,9%), siendo ésta de 6.208 personas hacia el final del período indicado.

El área focal de estudio se caracteriza (al igual que el resto de la provincia), por la predominancia de nativos del país. Los migrantes de otras provincias oscilan entre el 11% y el 14%, siendo la Capital la que atrae más población, y es asimismo la que recibe el mayor porcentaje de población extranjera, 3,9%.

En el departamento Los Andes los migrantes nacidos en otra provincia, se concentran en las edades activas. El alto porcentaje de hogares con una persona que se instalan sin familia por razones laborales corroboraría este hecho. Esto reafirma su índice de masculinidad (109%).

Como contrapartida, en todos los tramos que superan los 14 años, Los Andes concentra una proporción menor que la Capital o la Provincia, de ello puede inferirse un desplazamiento de la población en edad activa a otros lugares en búsqueda de oportunidades laborales.

Por último, es significativo el peso de los hogares numerosos (el 40,8% de los hogares de Los Andes tienen por lo menos 5 miembros).

En lo que respecta a la distribución de la población, según residencia urbana-rural, el departamento presenta un nivel muy bajo de urbanización. Salvo San Antonio de los Cobres (3.141 hab.), el resto de las localidades no alcanza los 500 hab. La mayoría de la población vive en localidades pequeñas o en campo abierto.

La densidad de 0,3 habitante por km² es la más baja de los departamentos de la provincia, similar sólo a La Poma.

Vivienda

Sólo el 27% de los hogares habitan una vivienda no deficitaria.

El 6% de sus habitantes poseen el servicio completo de agua y cloaca y el 30% no posee ninguna de las dos.

La localidad de San Antonio de Los Cobres es la que concentra las mejores condiciones de servicios del departamento. El 57% de sus viviendas cuenta con servicio de agua corriente, mientras que sólo el 12,7% cuenta con cloacas. La localidad cuenta con una planta potabilizadora ubicada a 5 Km de la misma.

El servicio de electricidad domiciliario es el que tiene mayor cobertura en la generalidad de las localidades, ya que, sea de forma legal o ilegal, los hogares tienen mayor facilidad para obtenerlo, alcanzando generalmente niveles de servicio que superan el 90% a nivel provincial. En el caso de Los Andes, disponen de electricidad el 61,1% (Dto. Capital casi el 95%).

San Antonio de Los Cobres utiliza para proveer el servicio una central Diesel.

La disponibilidad de gas licuado en cilindros solo la tiene San Antonio de los Cobres, el resto del departamento accede al gas en garrafas.

En cualquiera de sus formas acceden al uso del gas para cocinar solo un cuarto de los hogares del departamento, mientras que más del 67% usa leña o carbón, con la consiguiente presión sobre el ecosistema. Hay que destacar que entre los hogares que habitan viviendas no deficitarias, el porcentaje que usa leña o carbón para cocinar es del 40%. Entre los hogares en viviendas deficitarias, este porcentual es del 77,5% (en el Dto. Capital el 95% de los hogares usa gas).

Respecto de la titularidad, en el departamento de Los Andes no alcanzan al 30% los hogares que son propietarios de su vivienda y terreno.

La alta proporción de hogares que son ocupantes en relación de dependencia de sus viviendas, se debe a la actividad productiva de su principal localidad, San Antonio de los Cobres, dedicada a la actividad minera, que provee de vivienda a su personal durante el período que trabaja en la empresa.

Una proporción importante de los hogares padece de condiciones habitacionales graves, no solo por los déficits en los servicios y calidad de sus materiales, sino con relación a la tenencia, ya que sólo el 30,3% es poseedor de su vivienda o la ocupa en calidad de préstamo o de hecho.

Salud

La provincia de Salta registra para el año 1994 una tasa de mortalidad infantil del 29,8‰ (superior a la media del país).

Aunque las tasas son altas, la evolución de las mismas ha sido favorable. La media pasó de 50,8‰ en 1981 a las cifras actuales.

De 1981 a 1984, en forma irregular, se registraron tasas superiores al 100‰ en Los Andes. Pasados diez años, en 1994, este departamento tiene una tasa del 46‰, la misma es muy elevada aún pero manifiesta un brusco descenso.

La mortalidad materna, para el mismo año, es del 4,8%.

Las principales causas de morbi-mortalidad se dan en los niños por: desnutrición, infecciones respiratorias agudas, síndromes diarreicos agudos y traumatismos.

En los adultos las causas de morbilidad son: infecciones respiratorias agudas, enfermedades o afecciones hepáticas y gastroenterocolitis.

En la población de menores de dos años, el porcentaje de niños desnutridos asciende al 25% (siendo las cifras para la provincia del 15% en los últimos tres años).

Para el grupo de 2-5 años, valorado mediante el parámetro peso/talla, se estimó el estado de desnutrición en el 9% de los casos (cifra en este caso igual a la presentada en la provincia).

El 24,5% de las mujeres embarazadas al momento del censo, tenían un estado nutricional deficiente.

La significativa proporción de embarazadas que presentaban cuadros de malnutrición, implicaría riesgo de morbimortalidad para la madre y el niño.

En el caso particular de San Antonio de los Cobres, es necesario atender al problema de detección en los pobladores de sintomatologías relacionadas con la intoxicación por arsénico. Esta corresponde a una intoxicación por vía oral, dados los altos valores de concentraciones en la red de agua potable. Si bien no se han registrado casos terminales de hidroarsenisismo crónico en la región, es menester actuar en forma preventiva, dado que la evaluación del estado actual de los recursos hídricos de la Cuenca del Río San Antonio, arroja como principal resultado la detección de concentraciones críticas de arsénico.

En cuanto a cobertura de salud, el 52,4% de la población de la provincia posee cobertura específica. La más generalizada es la obra social correspondiente a la actividad laboral. El departamento Los Andes tiene una proporción de población sin cobertura de salud del 47,6%. Las personas que dependen de su capacidad individual para acceder a la consulta privada o al hospital público son 2.371, independientemente de su situación de localización o disponibilidad de recursos.

Entre la población activa y con cobertura de salud, 514 tiene obra social perteneciente al Sector Público, 237 corresponden al sector privado y 10 al servicio doméstico.

El sector privado no cubre al 40% de su personal y el servicio doméstico en un 81,3% no posee cobertura alguna.

La infraestructura para atención de la salud (detallada en el párrafo siguiente) demuestra la insuficiencia de la misma en relación a la cantidad de pobladores.

Infraestructura para la Atención de la Salud

La región bajo estudio pertenece al Area Operativa Nº XXIX, cuya cabecera es el Hospital Zonal de San Antonio de Los Cobres

Las prestaciones que brinda abarcan clínica médica tanto de adultos como pediátrica, servicios de obstetricia y neonatología, odontología, laboratorio bioquímico y radiología.

Cuenta con diez camas para la sala de varones, 8 para la sala de mujeres y 7 para maternidad.

En cuanto a recursos humanos, cuenta con 4 médicos, un odontólogo y un bioquímico. Asimismo, el plantel se completa con 4 enfermeros profesionales y diez auxiliares de enfermería. La atención primaria es llevada a cabo por dos supervisores intermedios.

Los sectores sanitarios son seis: Sector Norte, Sector Sur, Sector Este, Sector Oeste, Sector Piscuno y Sector Acay. A cada uno de ellos se les asignó un agente sanitario.

El sistema de salud en el Departamento Los Andes, incluye un centro de salud, 4 puestos sanitarios y 4 puestos fijos, todos ellos dependientes del Hospital Zonal. El centro de salud está ubicado en Tolar Grande, mientras que Olacapato, Salar de Pocitos, Santa de los Pastos Grandes y Cobres cuentan con puestos sanitarios. Finalmente, las localidades de Piscuno, Esquina de Guardia, Pueblo Nuevo y Barrio Alto Molino disponen de puestos fijos.

El Hospital Zonal se conecta con los puestos sanitarios de Olacapato, Salar de Pocitos, Santa Rosa de los Pastos Grandes, Tolar Grande y Cobres por medio de la red radioeléctrica del Ministerio de Salud Pública.

Educación

La tasa de analfabetismo del Departamento es del 10,6%, representando casi el doble del promedio provincial y cinco veces más que en el Departamento Capital.

La población de más edad ha accedido menos a la alfabetización que las generaciones más jóvenes. En las últimas décadas se verifica el efecto de una mayor retención y captación del Sistema Educativo.

En Los Andes el 74% de los analfabetos son mujeres.

El Departamento Los Andes se destaca por tener un alto nivel de población que no ha terminado sus estudios primarios, comparativamente supera en un 14% al promedio provincial. Con la Capital esta distancia es dos veces mayor.

El nivel de población con primaria completa no presenta disparidades tan pronunciadas con la Capital y el total de la Provincia.

Situación del Sistema Educativo 1994

La oferta educativa en Los Andes alcanza hasta el nivel Superior No Universitario.

Su matrícula tiene un 73% de alumnado del ciclo primario y un 15% del nivel medio, el inicial solo representa un 8% del total de población incorporada al sistema, y apenas 31 personas (2%) están incorporadas al nivel superior no - universitario.

La situación de la matrícula guarda un correlato razonable con la dotación edilicia y personal docente existente.

Infraestructura para la Educación

De un total de 16 unidades educativas el 25% pertenece al nivel inicial, el 62,4% al nivel primario, el 6,3% al nivel medio y el 6,3% al nivel superior no universitario.

De los 109 docentes en actividad, el 4,6% pertenece al nivel inicial, el 64,2% al nivel primario, el 21,1% al medio y el 10,1% al superior no universitario.

Aspectos Culturales

Antropología de la Población Indígena Actual y los Grupos Vulnerables

La región estudiada abarca 25.505 Km² y posee 4.981 habitantes, de los cuales 3.141 viven en el único centro poblado, San Antonio de los Cobres. Los 1.840 restantes viven en el resto del territorio muy poco agrupados, con una alta dispersión entre las localidades o parajes, compuestos por caseríos, estaciones de ferrocarril y puestos de estancias.

Es la única de las provincias estudiadas en el PASMA I con indígenas reconocidos como tales, los kollas, y con autoconciencia tradicional de su condición, mas allá de que su cultura actual presenta un altísimo grado de mestización con el cosmos español de los siglos XVI y XVII.

La marginalidad de la zona, la escasa densidad demográfica y las efectivas condiciones históricas y geográficas han determinado que no sea uno de los grupos indígenas con alto grado de organización.

El ferrocarril que va desde Salta hasta el norte chileno, el ramal C14, más la existencia de centros mineros, son las únicas muestras de una actividad moderna que contacta a esta población con la conformada bajo otras pautas culturales. La producción local de lana, sal y algunos cueros da origen a un pequeño comercio hacia Salta o hacia el único centro poblado de la región, San Antonio de los Cobres, o desde Antofagasta de la Sierra, ya en la puna catamarqueña.

Empleo y Seguridad Social

Antes de ingresar en el análisis del estado del empleo y seguridad social en el Departamento Los Andes, definiremos algunos conceptos que contribuirán a comprender los datos que se exponen. El primer concepto es la población en condiciones de trabajar. La población en condiciones de trabajar está constituida por aquellos individuos que de acuerdo a la legislación vigente pueden desarrollar actividades laborales. De este universo surgen los conceptos de población económicamente activa (PEA) y población económicamente inactiva o no PEA. La PEA está conformada a su vez por la población ocupada y los desocupados, éstos últimos con un atributo adicional: deben buscar activamente un trabajo. Finalmente, la no PEA son aquellos individuos que no pertenecen a la fuerza de trabajo.

En Los Andes la población en condiciones de trabajar es de 2.461 personas (rango de 15 a 64 años). En la Tabla Nº 16 se puede observar que el 62,3% compone la población económicamente activa (PEA). De la población en condiciones de trabajar (Tabla Nº 17), 1.459 personas están ocupadas mientras que 74 están desocupadas. Finalmente, el 37,7% restante compone la población económicamente inactiva.

Tabla Nº 16 - Población en Condiciones de Trabajar. PEA y No PEA. 1991
Población 15 a 64 añosP.E.A.No P.E.A.
%Cantidad%Cantidad
2.46162,31.53337,7928

Fuente: Elaboración Propia en función de datos del INDEC.


Tabla Nº 17 - Población Económicamente Activa. Ocupados y Desocupados. 1991
P.E.A.OcuapdosDesocupados
%Cantidad%Cantidad
1.53359,31.459374
Fuente: Elaboración Propia en función de datos del INDEC.

La estructura ocupacional del departamento de Los Andes, no difiere demasiado de la estructura provincial o de la Capital. De su análisis por categorías ocupacionales, observamos que el 62,6% de la población ocupada son obreros o empleados y el 25,4% son cuentapropistas. El rasgo distintivo del departamento de Los Andes es que el 1,1% son patrones y un 10,9% son trabajadores familiares (Tabla Nº 18). Estas diferencias con la Provincia en su conjunto y con la Capital, están fuertemente relacionadas a diferencias de envergadura entre las áreas comparadas y su estructura productiva.

Tabla Nº 18 - Estructura Ocupacional. 1991
Población OcupadaEmpleadosCuenta PropiaPatronesTrabajadores Familiares
%Cantidad%Cantidad%Cantidad%Cantidad
1.45962,691325,43711,11610,9159

Fuente: Elaboración Propia en función de datos del INDEC.


Entre 1980 y 1991 se ha incrementado marcadamente el trabajo por cuenta propia, representando la cuarta parte de la población ocupada. Así también ha crecido el servicio doméstico y los trabajadores familiares sin remuneración fija, evidenciando el avance de la economía informal a expensas del trabajo en relación de dependencia, especialmente en el sector privado.

Del total de la población ocupada en relación de dependencia, un 56,3% trabajan en el sector público, un 38,1% en el privado y un 5,6% en servicio doméstico. La gran proporción de empleados públicos es una forma de paliar las escasas posibilidades de inserción laboral para los habitantes de la región y una forma de reducir los altos niveles de desempleo (Tabla Nº 19).

Tabla Nº 19 - Estructura Ocupacional por Sectores de Ocupación. 1991
Población EmpleadaSector PúblicoSector PrivadoServicio Doméstico
%Cantidad%Cantidad%Cantidad
91356,351438,13485,651

Fuente: Elaboración Propia en función de datos del INDEC.


De la relación entre población a la que se le efectúan descuentos jubilatorios, y el sector donde trabaja se desprende que el Sector Público efectúa aportes al SIJP al 96% de su personal, mientras que en el sector privado y servicio doméstico estos porcentajes caen al 66,4% y 3,4% respectivamente.

Pobreza

Sobre un total de 4.981 habitantes que tenía Los Andes en 1991, 2.187 (43,9%) eran población que no satisfacía sus necesidades básicas. Este guarismo supera ampliamente a la media del país, de la provincia y su capital. En San Antonio de los Cobres, cabecera de departamento, el panorama es similar. Sobre un total de 3.141 habitantes, el 41% tiene necesidades básicas insatisfechas.

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